EDITORIAL
Las advertencias de la AIReF sobre el control del gasto sanitario en CyL
La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), una vez revisado el proyecto de presupuestos de Castilla y León para 2026 que en los próximos días entrarán para debate en las Cortes de Castilla y León ha mandado una serie de recomendaciones para no incumplir la regla de gasto que deber regir la gestión de las administraciones públicas.
La AIReF se ha detenido en un aspecto concreto y relevante de la sanidad, que es la cartera que más gasto tiene en una comunidad empecinada en fortalecer el Estado de Bienestar. Una comunidad en la que la sanidad es enormemente más cara, costosa y difícil de gestionar que en territorios uniprovinciales, mucho más pequeños y con la población concentrada en un puñado de núcleos. Y se ha detenido en la advertencia de acometer una compra centralizada de los materiales sanitarios, lo cual redundará en dos aspectos, rebaja de precios y control sobre lo que se compra y la eficiencia de su uso. Es algo con lo que hay que acabar de una vez por todas, que cada hospital sea un reino de taifas en materia de gastos. Cada centro sanitario tiene que llevar su gestión por las peculiaridades del territorio, pero los servicios no pueden gestionar a su antojo y sin control ni transparencia los dineros públicos. Y quien lo advierte es la AIReF, que algo habrá detectado para poner el acento en este asunto, pero también en el descontrol del gasto farmacéutico de la atención primaria. Es decir, en el descontrol de las recetas que se dispensan a diario en las consultas. Que es algo que lo sabe la AIReF y lo sabe cualquier ciudadano. La alegría con la que se dispensan cajas de medicamentos aligera parte del trabajo de las consultas con visitas o llamadas para solicitar medicación. Sin ir más lejos, miles de cajas de paracetamol o similares acaban en la basura caducadas tras años almacenadas en los armarios de los ciudadanos.
Hay que poner control sobre ese gasto en los centros de salud, que son cada día más ejércitos de Pancho Villa, que organismos tutelados, por el mero hecho de que muchos no hacen su trabajo. Nunca hubo tantos coordinando. Y nunca hubo tanto descontrol, así como excesos y desidia de algunos profesionales.
Hay que poner control, pero también, como se hizo en tiempos concienciación sobre el uso responsable y eficiente de los medicamentos, que es algo que al final recae indirectamente en los bolsillos de los contribuyentes. La sanidad somos todos, pero los gestores tienen que vigilarla. La AIReF ha mandado un aviso serio y directo. Este es un asunto, por ejemplo, al que debería dedicar tiempo gobierno y oposición en la búsqueda de acuerdos.