TRIBUNA
La legitimidad de Soria ¡YA!
Se cumple el aniversario de la decisión de Soria Ya de entrar en política «como una herramienta para que la provincia deje de ser invisible a los ojos de los de siempre»

Integrantes de Soria ¡Ya!
Soria ¡YA! dio el salto a la política como respuesta a décadas de abandono institucional. Y lo volvería a hacer.
No fue una decisión improvisada. Después de semanas de debate interno e intenso, en diciembre de 2021 anunciamos nuestra decisión de entrar en política de forma activa, desde las urnas. Tras más de dos décadas de trabajo del movimiento ciudadano, entendimos que había llegado el momento de ocupar un espacio político que durante años estuvo vacío para Soria. Era hora de poner las necesidades de la provincia en el centro, pero de verdad. Terminó el tiempo de escuchar promesas que se repetían e incumplían, y de ver cómo Soria seguía perdiendo población, servicios y oportunidades. En política, quien no está en la mesa, está en el menú.
Durante décadas, PP y PSOE se han turnado en el poder. El Partido Popular acapara la Junta desde 1987. Populares y socialistas se reparten La Moncloa desde 1982. El resultado de esos años se resume en incumplimientos y políticas que no cambian nada en Soria. PP y PSOE son en esencia gatopardistas, es decir, aseguran que con ellos se va a cambiar todo, pero en realidad nada cambia. El quítate tú para ponerme yo.
Cuando PP y PSOE lamentan que la plataforma Soria ¡YA! diera el salto a la política, o nos acusan de “apropiarnos” del movimiento ciudadano, lo que en realidad quieren decir es que les incomoda que alguien haya roto su monopolio. Les molesta que hayamos demostrado que se puede hacer política útil, desde la ciudadanía, sin mensajes vacíos, sin consignas, sin mirar colores sino necesidades, sin favores, sin pitufeos y sin someterse a las órdenes de Ferraz o de Génova, con Soria por delante. Esto cuesta entenderlo dentro de las trincheras del bipartidismo, en la comodidad del turnismo y en un statu quo que ha perjudicado a esta provincia, pero no a sus intereses. Para nosotros Soria es el objetivo, no el medio.
Los mismos dirigentes que ahora cuestionan la legitimidad de Soria ¡YA! son quienes se arrimaban a nuestras pancartas. Si criticábamos al PP, el PSOE nos felicitaba; si señalábamos al PSOE, el PP nos defendía. Pero cuando la denuncia les alcanzaba a ellos, pasábamos a ser radicales o partidistas. Se mueven en la incoherencia apoyando la reivindicación solo cuando no les duele. El cinismo es evidente. Seguimos moviendo el árbol, pero ahora además recogemos las nueces que antes ellos se apresuraban a apropiarse.
Hasta 2022, fueron cuarenta años en exclusiva de procuradores sorianos del PP y del PSOE en las Cortes. Décadas de inacción, promesas incumplidas, de proyectos paralizados , disciplina de voto y de silencio cómplice ante el abandono y el olvido. Así que en cuatro años no se puede arreglar la dejadez de cuatro décadas. Soria ¡YA! no gobierna, pero condiciona.
Esta presión consigue que la provincia esté en el debate político, social y mediático. Soria ahora existe, influye, y hay que seguir en esa senda, lo contrario sería volver a la irrelevancia.
Durante estos veinticinco años, Soria ¡YA! ha participado en muchas reuniones con administraciones repletas de palabras huecas. Mientras tanto, los jóvenes se marchaban, los mayores se quedaban solos y los pueblos se vaciaban. PP y PSOE no reaccionan si no sienten la presión de perder sillones. Por eso hay que estar dentro, para influir y condicionar. No basta con reclamar desde la calle, hay que exigir donde se toman las decisiones.
Tampoco hay que olvidar que Alfonso Fernández Mañueco y Carlos Martínez Mínguez han ordenado levantar un muro contra todo lo que suene a Soria ¡YA! Nos temen y no nos perdonan haber conseguido tres procuradores frente a uno del PP y otro del PSOE. Ganamos la primera batalla y ganaremos la lucha contra el olvido institucional si los sorianos así lo quieren, solos no podemos. Hemos empezado el cambio y lo vamos a terminar, pero eso exige no bajarse del carro a pesar de las dificultades.
Este muro pretende impedir que la gente vea que Soria ¡YA! hace política útil. Con más de 120 propuestas presentadas, ha quedado patente que estar en las Cortes sirve, bien consiguiendo medidas concretas bien influyendo en las decisiones de quienes son responsables de que las cosas sucedan o no. Porque, seamos sinceros, sin la presencia de Soria ¡YA! en la vida política y en las calles, nunca habría llegado la radioterapia al Hospital de Santa Bárbara ni veríamos cómo un helicóptero sanitario tendrá base en la provincia, por citar dos ejemplos recientes. En realidad, los verdaderos inútiles para Soria son los que, pudiendo, teniendo la capacidad de ejecutar, no hacen nada.
Por todo esto, Ni PP ni PSOE - tampoco Vox ni Sumar - tienen autoridad para dar o quitar una legitimidad que nos otorgaron miles de sorianos votando a Soria ¡YA! en 2022 y que se suman a nuestras manifestaciones. Sí la tienen quienes levantaron este movimiento. Muchos compañeros que hoy no permanecen en primera fila siguen siendo esenciales, igual que aquellos que ya no están entre nosotros, pero cuya referencia se mantiene intacta. Nombres como Goyo Alonso, Goyo Sanz y tantos otros que entregaron su tiempo a esta causa siguen marcando el camino.
Soria ¡YA! nació de la sociedad y sigue siendo de la gente. Por mucho que se empeñen, la puerta siempre ha estado abierta, y por ella ha entrado toda aquella persona que ha elegido la senda más difícil. Seguimos siendo la casa de todos los sorianos.
No nacimos para estar en política, por eso los únicos responsables de que estemos aquí son los mismos que hoy nos desprestigian. Dimos ese salto, pero empujados por el olvido, el abandono, por el ninguneo que sufrimos por el mero hecho de ser pocos habitantes y pocos votos. Así que nuestra presencia en política no es un fin, sino una herramienta para que la provincia deje de ser invisible a los ojos de los de siempre, para tener al menos la opción de no conformarnos, de rebelarnos y de gritar bien alto «¡Basta ya!».