Tic, tac

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Tic, tac. Tranquilidad que esto no va de hablar del presidente en funciones de Aragón, Jorge Azcón, y su noche electoral con su tic, tac al ‘Sanchismo’ olvidando, eso sí, que la cuenta atrás se la tienen puesta a él estos de VOX, que comanda Santiago Abascal a ritmo de corneta, que se lo digan al legionario Ortega Smith. Le salva al aragonés que ahora están ocupados con la extremeña María Guardiola, pero que no dude que Abascal y su caballo le tienen en sus pensamientos, más bien en sus oraciones, que a estos de VOX les va aquello de ‘a dios rogando...’
Este tic, tac llega con el sonido castellano y leonés que va dejando ya la cuenta atrás hacia una campaña electoral, que se atisba en el horizonte. El 15-M se acerca de manera inexorable y los tambores de batalla electoral hacen que los partidos aceleren el ritmo de la precampaña. No hay más que ver los desembarcos que ya se están en dando por estas tierras castellanas y leonesas.
Que si Abascal acampando ya en Castilla y León, haciendo doblete de provincias, por doquier. Es lo que tiene ser el cabeza de cartel allí donde se presente VOX. Oye, y Pollán, Carlos, el de León, tan contento. Si él lo único que quiere es reeditar el sillón ese en lo alto del hemiciclo de ese mausoleo que se asienta en la avenida Salamanca de Valladolid y seguir disfrutando de BMW y más prebendas porque él lo vale. Y es que para lo demás ya están Abascal y su caballo para llevarlo al trote o al galope, según le interese, que para eso es el que manda. Y así va seguir siendo, que se lo digan al legionario madrileño.
Que si ex presidentes del PP presentando libros haciéndose los graciosos, perdón fina ironía, por allá. Por no hablar de los paseos de ministras socialistas para la foto y nada más, como preludio del gran desembarco del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Pero, ojo, en Ponferrada, y porque no puede más lejos de León y de su alcalde, que sigue siendo suyo aunque no les guste ni un pelo, claro que el cariño mutuo -nótese la fina ironía, muy lejos de la de Rajoy, eso sí-. No era cuestión, tampoco, de irse hasta San Emiliano o Caín, iba a dar mucho el cante. Aunque claro, a lo mejor no hay que ser tan mal pensado y lo hacen porque, al fin y al cabo el de las tierras altas, ya saben Carlos Martínez, el de Soria, también tiene que pasearse por El Bierzo, para que le conozcan o le distingan, al menos. Allí, además, puede volver a mofarse con su Castilla y León y Soria y Valladolid y Segovia... y El Bierzo, ya puestos... Lo dicho, tic, tac.