MÁS SE PERDIÓ EN CUBA
‘Habemus alcalde’
A lo largo de la mañana de hoy tomará posesión como nuevo alcalde de la ciudad de Soria el socialista Javier Antón. Lo hace sustituyendo a Carlos Martínez Mínguez que ya ha tomado posesión de sus nuevas responsabilidades en Valladolid. Fumata blanca en el consistorio tras un cónclave rocambolesco donde habrán de dimitir todos los actuales concejales para revestir al nuevo regidor que desconocemos si saldrá al balcón a impartir la bendición tras el reglamentario ‘habemus alcalde’. A algún concejal del Partido Popular no le ha gustado mucho esta fórmula de elección para el nuevo alcalde, como así tampoco le gustaba mucho hace unos años el partido en el que ahora desarrolla su labor municipal y donde hasta le han dado ‘derecho de pernada’ para asegurar de forma categórica de dónde saldrá el que será candidato del PP al año que viene. Ya ven cómo andan los ánimos y las pasiones, y cómo la prudencia parece haberse volatilizado por completo. Pero la fumata blanca que anuncia hoy nuevo alcalde en la capital más bien se va a ennegrecer a lo largo de la mañana y a tenor de lo que ya le espera sobre la mesa en el despacho de alcaldía al recién elegido. Y es que esta semana ha vuelto a saltar a la palestra el controvertido asunto del Cerro de los Moros y que traía al ya exalcalde Martínez Mínguez por el camino de la amargura. Anda que no habrá respirado hondo. Una sentencia del TSJ de Castilla y León ha vuelto a poner sobre el tejado del ayuntamiento la pelota, y ahora les tocará jugar con ella y decidir sobre un asunto que dejaron en estado comatoso veinte años. Vaya por delante que el convenio que firmó el Partido Popular sobre este sector hace años no fue quizás el más adecuado. Pero en ese momento y con la necesidad imperiosa de dotar a la ciudad de suelo urbanizable se pensó que era lo más idóneo. Ahora los socialistas echarán de nuevo la culpa al Partido Popular. En la pasada legislatura ya lo hicieron. Pero la realidad es que son ellos quienes en estos años no han movido ficha para tratar de dar una solución a este polémico asunto. El nuevo alcalde tendrá que decidir qué quiere hacer con el Cerro de los Moros y con la posible pretensión de los legítimos propietarios de construir allí. Quizás lo más lógico sea, como ya dejo caer el concejal de urbanismo hace tiempo, el permitir construir parte de los edificios con el menor impacto posible en la zona -pero cerrando y rematando la ciudad como la lógica urbanística pide en ese perímetro-, y dar el resto de zona edificable, que los derechos urbanísticos otorgan a los propietarios, en otro sector de propiedad municipal. La guinda a este pastelón la pondrán quienes abogan por no permitir mover allí ni un centímetro de tierra porque así lo querría Machado y bla, bla, bla… Les aseguro que no tardarán en salir con las antorchas. Lo veremos. Querido alcalde: bienvenido a la Soria que te dejan; que nos dejáis, mejor dicho. Espero que junto a la mesa te hayan dejado un casco. Te va a hacer falta…¡Suerte!