SAN JUAN
Fiesta a remojo junto al Duero

las fiestas de San Juan concluyeron con el Lunes de Bailas. / Álvaro Martínez-
La bajada de las Bailas fue el acto festivo más concurrido en la jornada de ayer, y se completó con una merienda junto al río Duero, bajo la ermita del patrón, San Saturio.
Así cientos de personas se congregaron en la plaza de Mariano Granados para escuchar el cohete con el que se abría la celebración, mientras las charangas iban animando poco a poco la tarde para culminar el recorrido en el Duero.
Los sanjuaneros pidieron desde primeras horas de la tarde la participación de los vecinos por las calles donde discurría el desfile, para mitigar el calor y contribuir a la fiesta. De este modo, los balcones de El Collado, la calle Real y la calle Zapatería se poblaron de barreños y baldes que dejaron caer su contenido al grito de «agua, agua...».
En lo que respecta al ambiente, el aspecto de la explanada fue de lleno total.
Esto no impidió que muchos sorianos se lanzaran al río en el último acto sanjuanero, regados por las botas de vino, del que los jóvenes dieron buena cuenta acompañados del ritmo de las composiciones sanjuaneras. La tarde concluyó con el regreso al Ayuntamiento para cantar el ‘Adiós, adiós, San Juan’, con lo que se despiden las fiestas hasta el próximo año.