SORIANOS POR EL MUNDO
Experiencia vital y aprendizaje de inglés

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Dublín, una ciudad donde poder trabajar, perfeccionar el nivel de inglés y vivir una experiencia personal enriquecedora. Allí reside Alba Antón Vicente, una joven de 23 años que trabaja como au pair cuidando a un niña de dos años.
Tras su paso por el colegio Nuestra Señora del Pilar de los Padres Escolapios, Antón se marchó a la capital aragonesa para estudiar Magisterio de Educación Especial en la Universidad de Zaragoza. Una vez terminada su formación universitaria, y tras meses impartiendo clases en un colegio de la ciudad zaragozana, decidió, como tantos otros jóvenes, que era el momento de emigrar.
«He venido a Dublín para aprender inglés mientras trabajo como au pair», recalca. Es decir, ella reside con una familia y se encarga de cuidar a su niña, a cambio de los gastos de manutención y un salario. Concretamente, ella cuida por las mañanas a una niña de dos años mientras sus padres trabajan. Las tardes las tiene libres. Además, tres días a la semana asiste a clases de inglés para mejorar su nivel.
Aunque sólo lleva algo más de un mes residiendo en el extranjero –llegó a principios del mes de septiembre-, Antón realiza un valoración «muy positiva» de la experiencia que está viviendo y que todavía le queda por vivir. Y es que en Dublín tiene pensado estar al menos un año entero. «Considero que se aprende mucho en todos los sentidos. Mi objetivo principal es aprender inglés pero la experiencia personal es indescriptible».
En su caso, al trabajar como au pair, está conociendo de cerca los hábitos de una familia irlandesa, su cultura y sus costumbres. «Conocer a gente de todo el mundo, adaptarse a un ritmo de vida totalmente distinto al que estaba acostumbrada, viajar y conocer sitios nuevos... Sé que con esto no solo voy a aprender un idioma, me voy a llevar muchas, muchas cosas más».
No todo es trabajar o estudiar inglés. Su tiempo libre lo dedica a conocer Dublín y sus alrededores. «Estoy aprovechando para ir descubriendo rincones de esta impresionante ciudad, pasear por el río Liffey o ir a alguno de los tradicionales pubs de Temple Bar. Es una ciudad joven, llena de posibilidades y de cosas interesantes que hacer cada día».