TRIBUNALES
Piden 3 años de cárcel para un conductor ebrio que arrolló a un peatón que falleció
El Ministerio fiscal reclama una pena de tres años de prisión para un vecino de Soria que atropelló en verano del pasado año a un peatón cuando cruzaba un paso de cebra y le causó la muerte.
La Fiscalía también pide para el acusado, que conducía ebrio, que indemnice a la esposa del fallecido en la cantidad de 57.345 euros y a cada uno de los dos hijos en la suma de 4.778 euros.
El Ministerio Público, además, reclama para el acusado, que se sentará en el banquillo de losa cusados del Juzgado de lo Penal de Soria en el mes de mayo, que no pueda conducir vehículos y ciclomotores durante cinco años como presunto autor de tres delitos. La Fiscalía imputa al acusado delitos de conducción temeraria, contra la seguridad vial y homicidio imprudente.
El Ministerio Fiscal relata en las conclusiones preliminares que el acusado, que responde a las iniciales de J.L.A., conducía el 4 de julio de 2013 un vehículo por la Avenida de la Valladolid de Soria bajo los efectos de bebidas alcohólicas que previamente había ingerido y que «le disminuían su capacidad de conducción y de adaptación de la misma a las normas viarias».
La Fiscalía precisa en las conclusiones preliminares que bajo esa conducción de «desatención de las normas más elementales reguladoras del tráfico con el consiguiente riesgo para el resto de usuarios de la vía» arrolló a un peatón de 85 años que cruzaba «correctamente» por el paso de peatones debidamente señalizado. Como consecuencia del atropello, en un paso de cebra de la Avenida de Valladolid, la víctima falleció.
Una vez practicadas las pruebas para determinar el grado de impregnación alcohólica, el conductor arrojó como resultado 0,35 y 0,32 miligramos de alcohol por litro de aire espirado en las dos pruebas realizadas a las 17.05 y a las 17.29 horas, respectivamente, según el documento de las conclusiones preliminares.
Además, según se recoge en las conclusiones preliminares del Ministerio Público, los agentes policiales que actuaron apreciaron en el momento de los hechos que el acusado presentaba una sintomatología compatible con los efectos del alcohol en sus capacidades intelectiva y volitiva como «olor a alcohol, comportamiento arrogante, actitud insolente y nada colaborador».