PREMIOS CECALE 2013
Aparicio pide armonizar los impuestos en España para ser más competitivos
El presidente de Cecale ensalza y reivindica la figura del «empresario con mayúsculas»
Santiago Aparicio reclamó ayer a las administraciones una normativa de unidad de mercado porque eso «liberaría» a los empresarios de «muchas trabas» y les permitiría ser «mucho más competitivos». El presidente de Cecale manifestó, en declaraciones para los medios, que «es una barbaridad la legislación que tenemos en España, que es diferente en cada comunidad autónoma».
Aunque reconoció que es «necesario» pagar impuestos y «se debe perseguir al que defrauda», Aparicio pidió «una armonización fiscal a nivel general de todo el Estado», para que no haya ciudadanos de varias categorías. «Esto también nos ayudaría a la competitividad de las empresas». A su juicio, las reformas del Gobierno, en general, han sido «duras» e «impopulares», pero «necesarias». «Se está viendo que están dando sus resultados», comentó Aparicio, quien puso de ejemplo la reforma laboral, por «la flexibilidad que tienen ahora las empresas para desarrollar su trabajo».
Durante su discurso en el acto de entrega de premios, Aparicio aseguró que «pese a que los índices de confianza empresarial y del consumidor mejoran ligeramente, continuamos inmersos en una grave depresión del consumo interno». No obstante, se mostró esperanzado en que «la incipiente creación de empleo» y «la reforma fiscal» aprobada recientemente por el Gobierno «contribuyan a elevar significativamente los niveles de nuestra demanda interna».
Aparicio recordó la evolución favorable de indicadores como las exportaciones, el PIB nacional o la inversión extranjera, pero pidió no caer en la «relajación» o la «complacencia». «Quiero transmitiros un mensaje de confianza, pero no de imprudente optimismo.Nadie tiene el futuro garantizado. El futuro depende de nosotros mismos».
El presidente de Cecale elogió la «vocación», el «compromiso», la «fidelidad» y el «amor a su tierra» de los empresarios galardonados ayer. También reivindicó la figura del «empresario con mayúsculas». Término en el que incluyó a emprendedores y autónomos. Además, recordó la «asfixiante fiscalidad» a la que se enfrentan, la «obesa legislación» administrativa con la que conviven y cómo los empresarios reducen en muchos casos sus márgenes para mantener el empleo.