LA QUINTA ESQUINA
Felipe Andrés de la Morena: «Hay sobres que desprestigian a otros»

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Hay vidas que se resumen en un telegrama, en el interior de un sobre o en el contenido de un pequeño paquete. Botes diminutos para las esencias, al estilo del emblema que Felipe Andrés de la Morena (Cuevas de Ayllón, Soria, 1954) exhibe en la solapa de la chaqueta de continuo. Es la cornamusa de Correos que siente «honda», asegura quien fuera jefe provincial de este organismo, aunque hace casi cuatro décadas que no escribe (ni recibe) cartas de amor.
Pregunta.-Tengo una carta para ti.
Respuesta.-¿Qué tienes una carta para mí?, ¿y de dónde viene? (¿Le interesa más el remitente que el contenido?) Bueno… quizá sabiendo el remitente, el contenido ya se sabe.
P.-Dígame, ¿usted todavía tiene quien le escriba?
R.-Normalmente no. Pero es que a la carta se la ha comido desgraciadamente la tecnología.
P.-¿En qué tentaciones cae con frecuencia?
R.-Ahora mismo en ninguna. Como no sea la tentación de la relajación. No soy persona de tentaciones.
P.-¿Cuál es el futuro de un sobre?
R.-Va a ser complicado porque la tecnología se nos ha comido todo. El futuro de un sobre puede ser poder llegar a su destino.
P.-¡Qué habrán hecho los pobres sobres para tan mala fama¡
R.-No…… Ah, bueno. Pero esta mala fama no es culpa de los sobres, sino de la gente que los ha manipulado. Pienso que este tipo de sobres nos desprestigia a nosotros, que manejamos sobres honrados. Y sobres con sentimientos, y te puedo dar la seguridad de que cuando llegan estos sobres -una carta personal de una persona a otra- no tiene nada que ver con estos otros. Nuestros sobres animan al corazón y los otros al bolsillo.
P.-¿Quien busca encuentra?
R.-Es posible, pero también depende de lo que busques. Volvemos a lo de los sobres… El que busque una cosa como los sobres que escribíamos, posiblemente sí, encuentre y se sienta satisfecho.
P.-¿Cuánto hace que no recibe una carta?
R.-No mucho, siempre hay algún amigo que te escribe. Hace un mes más o menos.
P.-¿Y de amor?
R.-De amor ya es otra cosa, llevo casado 37 años y las cartas de amor me las escribía con mi mujer cuando éramos novios. Estábamos separados… Calculo que hace 37 años y pico pero ¡qué bonitas eran!
P.-¿Qué apuesta para mañana?
R.-Apuesto por pasar una buena tarde con mi mujer en el pueblo. Mañana mismo, estar plácidamente al lado del río en Cuevas de Ayllón.
P.-Dígame, ¿ante qué no hay que permanecer neutrales?
R.-Pienso que ante una injusticia. (Pues hay muchas y muchos brazos cruzados). Bueno, no es cuestión de estar constantemente en la calle con el cartelito puesto. Dar una opinión también cuenta. Sí, había otras formas más positivas, pero… reconozco que soy de salir a la calle. En vez de salir a la calle me he hecho socio de Cruz Roja, de Aldeas Infantiles. Es una forma de expresarse.
P.-De ser sobre se dirigiría a...
R.-Depende de lo que le quisiera decir. Si fuera una carta de amor, me dirigiría a mi mujer. Y si fuese sobre con reproches y para pegar una patada en la espinilla, me dirigiría a algún político.
P.-Tiene que escribir a Rajoy, a Dios, al Papa, a Obama y a Cervantes. ¿A quién primero?
R.-Depende de lo que le quisiera decir. Si fuese un contenido político, para corregir algunas cuestiones, escribiría primero a un político, que sería a Rajoy. Si la carta fuera de agradecimiento, de justicia, iría al Papa. Creo que es un Papa que se está atreviendo a decir ciertas cosas que otros no se atrevían.
P.-¿Qué le pondría a un corrupto en una misiva?
R.-Sinvergüenza y ladrón serían lo más suave. Que se corrigiera y que devolviera el dinero.
P.-¿Quién necesita una carta si existen los wasap?
R.-Lamentablemente es cierto. Pero no es lo mismo. Un libro electrónico no tiene nada que ver con un libro. Saborear una carta y un wasap no tiene nada que ver. A parte de que el contenido puede ser mucho más amplio.
P.-Yo de mayor quiero ser cartero rural, especie en extinción.
R.-Bueno, tanto como en extinción… Que se están reduciendo sí… Mira, cuando yo era novio me pusieron de telefonista, podía hablar por teléfono todos los días con mi mujer, y sin embargo le escribía una carta. Eso se ha perdido. Incluso entre amistades y familia. Eso se ha perdido, se amplían distancias y se reducen plantillas.
P.-¿Qué le susurra a Felipe la boca del león de Correos?
R.-Es como si me dijera que es mi casa.
P.-¿Qué le queda después de una respuesta?
R.-En algunas ocasiones nada, y en otras dudas.
P.-¿Qué diferencia un feliz navidad por mensaje o por carta?
R.-Hay mucha diferencia. Es como si se perdiera el contacto de esa persona real, y más cercano. En el sobre va otra cosa, en él se perciben los sentimientos de esa persona.
P.-¿Cuánto le impone un folio en blanco?
R.-Depende de lo quieras expresar en ella. Otras veces el folio se te queda pequeño.
P.-El destino final de una carta...
R.-Sobre todo que cuando la persona la reciba se sienta satisfecha. Que se le abra el corazón al abrirla.