SORIANOS POR EL MUNDO
Vivir Dublín entre números
Esta soriana de 26 años compagina estudios de contabilidad y auditoría con un trabajo en una empresa del mismo sector

Ariadna Esteras Manso junto a la Catedral de St. Patrick’s, en Dublín.-
Ariadna Esteras Manso (Soria, 1988) reside en Dublín desde hace cuatro años. Allí estudia un curso de la Association of Chartered Certified Accountants para obtener la cualificación internacional como contable y auditora, y trabaja en el departamento de insolvencia de Hughes Blake Chartered Accountants, una empresa de contables.
Esta joven soriana de 26 años cursó el grado superior de Administración y Finanzas en el Virgen del Espino, y se marchó a esta ciudad para realizar prácticas. «Vine para 10 semanas, pero la ambición que tenía de aprender más inglés y más sobre el puesto de trabajo me hicieron preguntar a mi jefe si podía tener una extensión. Y así, poco a poco, fui consiguiendo más y más hasta que en el verano de 2012 me dieron un trabajo fijo», evoca.
«Mi trabajo es básicamente ayudar a mis manager y directores en el proceso de liquidación de empresas », dice Ariadna, quien ocupa el cargo de junior en la compañía. «Tengo mucho trato externo con bancos, acreedores, empleados y cuerpos gubernamentales. Además, también hacemos lo que en España se llama concurso de acreedores».
La propia empresa le subvenciona la titulación de contable que está cursando. «No solo me pagan los exámenes sino que también me pagan el curso y me dan semanas libres pagadas para poder estudiar», destaca. Interpelada por cómo es un día normal en su vida allí, señala que como vive en el centro no tiene que madrugar en exceso para acudir a trabajar. Su jornada laboral se extiende de 09.00 a 17.30 horas, con una hora para comer al mediodía. Y después tiene clase un par de días a la semana, de 18.30 a 21.30.
«Los días que no tengo clase ni que estudiar para un examen me gusta cocinar, ir al cine y quedar con mis amigos», apunta Ariadna, quien señala que entre ellos hay personas de muchas nacionalidades y también un amigo soriano con el que ya vivió un año. «Los fines de semana son para relajar después de la dura semana de trabajo y estudio.
Me encanta ir al centro tomar un brunch en alguna terraza (si el clima lo permite) y escuchar la música de los distintos artistas que tocan por la calle», relata. Hasta ahora, valora la experiencia en el extranjero como «increíble». «En Irlanda saben cómo cuidar a los trabajadores», señala esta soriana, quien destaca lo bien que se comportan con ella, lo que le valoran y las facilidades que le dan para formarse. «Siempre consideraré este país mi segundo hogar.
Tengo un buen trabajo fijo y grandes amigos de todas partes de España y del mundo». A corto plazo, su idea es terminar los estudios y coger experiencia laboral en Dublín, donde espera estar otros dos años más, tiempo en el que espera que el mercado laboral español mejore. Antes de volver a España, le gustaría trabajar en Canadá una temporada «para poder coger experiencia en otro país y en otras compañías».
«Como lo que estoy estudiando me da muchas oportunidades en el ámbito profesional de los negocios, me encantaría coger experiencia haciendo auditorias y contabilidades. Otra opción que tengo pendiente con mi padre es abrir un restaurante aquí en el que los irlandeses puedan comer unos buenos torreznillos y chorizo de verdad», agrega. Mientras define su futuro, seguirá viviendo Dublín entre números.