TRIBUNALES
Nueve años y once meses por intentar matar a cuchilladas a su expareja
El condenado no podrá acercarse a menos de 500 metros de la víctima durante 19 años

El condenado durante la sesión celebrada el lunes del juicio oral.-V.G.
Nueve años y once meses de prisión es la pena impuesta por la Audiencia Provincial al vecino de Almazán que acuchilló a su ex pareja «con el ánimo de matarla» y que no falleció «gracias a la inmediata asistencia de los vecinos que allí se encontraban y a los servicios médicos de urgencia».
El fallo de la sentencia también impone al acusado, Víctor Leonardo Sánchez Martínez, una orden de alejamiento de la víctima que le impide acercarse a menos de 500 metros y de comunicar con ella durante 19 años y seis meses.
La resolución judicial, hecha pública ayer apenas 48 horas después de acabar el juicio que se celebró en dos sesiones, condena, además, al acusado a indemnizar en la cantidad de 30.396,13 euros a la víctima y a la Gerencia Regional de Salud de Castilla y León en la suma de 4.813,90 euros y al pago de las costas procesales, incluidas las de la acusación particular.
La Audiencia Provincial ha condenado a Víctor Leonardo Sánchez Martínez, que se encuentra en situación de prisión provisional desde el 16 de diciembre de 2014, fecha en que fue detenido tras permanecer cinco días huido desde que cometiera el intento de homicidio, con el agravante de abuso de superioridad y parentesco, delito por el que ha sido condenado.
La Audiencia Provincial también condena al acusado, al que se le ha impuesto la privación de la patria potestad de una hija que tiene con su ex pareja hasta que alcance la mayoría de edad y a la que no podrá acercarse a menos de 500 metros durante el mismo periodo, por un delito de quebrantamiento de medida cautelar.
Eso sí, el acusado tiene cinco días para poder recurrir ante el Tribunal Supremo la sentencia conocida ayer. La sentencia considera probado que sobre las 19.00 horas del 11 de diciembre de 2014, el acusado se dirigió, pese a las medidas de alejamiento acordadas judicialmente, con un cuchillo de cocina, con una hoja de 11,5 centímetros, al portal, en la localidad de Almazán, donde su expareja realizaba labores de limpieza.
Según los hechos probados, «el acusado le dijo que quería hablar de la niña y sujetándola por el brazo izquierdo le colocó el cuchillo en la espalda, apretándoselo, notando la víctima que la punta del cuchillo le pinchaba en la piel, mientras le decía ‘no hagas ningún movimiento raro ni grites que te juro que te mato’, mientras le llevaba hacia la puerta de salida del portal».
Una vez en el exterior, la dirigió por la calle Gran Vía con la intención de cruzar la calle Tirso de Molina. En ese momento, «temiendo por su vida, al ver a otras personas, que se encontraban en las cercanías, comenzó a gritar, pidiendo auxilio. «Acto seguido, el acusado, con ánimo de matarla, comenzó con gran violencia a propinarle varias cuchilladas en la espalda y en el tórax, que provocó que cayera al suelo, donde el acusado siguió apuñalándola, recibiendo en total diez puñaladas, de las que cuatro impactaron en la zona superior del tórax y otras seis en las extremidades superiores», según recogen los hechos probados de la sentencia.
En la resolución se precisa que el acusado sólo cesó de acuchillar a su expareja, «en el momento que llegó al lugar un coche con las luces encendidas, ya que se encontraban en la mitad de la calzada», lo que provocó que saliese corriendo con el cuchillo en la mano. El acusado fue localizado el 16 de diciembre de 2014 en una caseta de una empresa, en Almazán.