50 ANIVERSARIO DE CAJA RURAL
La cuota de inversión alcanza el 42% en la provincia
a Caja se marca como reto alcanzar el 50% y que el Club del Socio aglutine a toda la sociedad

El presidente de Caja Rural, Carlos Martínez, ayer durante su intervención en el Foro Económico.-VALENTÍN GUISANDE
El presidente de Caja Rural de Soria, Carlos Martínez Izquierdo, lanzó ayer dos mensajes claros de futuro en lo que calificó una «etapa prometedora» para la cooperativa financiera cuyo modelo se fundamenta en «una banca ligada al territorio».
Martínez Izquierdo, que recordó el origen de la entidad y resumió su trayectoria de medio siglo, destacó la importancia que tiene para Caja Rural el proyecto del Club del Socio».
«El reto es conseguir que toda la sociedad soriana sea socia de Caja Rural», trasladó con rotundidad Martínez Izquierdo, quien auguró «que costará mucho conseguirlo» y añadió que «es un tema muy bonito porque el socio es lo más importante».
El máximo representante de Caja Rural trasladó ayer durante el desarrollo del Foro Económico dos datos que ratifican el buen momento por el que atraviesa a sus 50 años de vida. Martínez Izquierdo desveló que la cooperativa posee una cuota de mercado del 30% del pasivo y que la cuota de inversión en la provincia es del 42%.
En este sentido, dijo que la entidad avanzaba con el fin de conseguir el 50% de la inversión que se realiza en la provincia. En su intervención recordó el inicio de la entidad en El Burgo de Osma, a través del Círculo Católico, la incidencia de personas como José Arranz, Alfonso Marqués, Jesús Borque y Manuel Domínguez, el traslado a la capital, a la calle Estudios y posteriormente a Campo, y la llegada de Pedro Millán, a quien atribuyó la profesionalización de la caja.
Paralelamente, según recordó Martínez Izquierdo, comenzó la expansión provincial de la cooperativa y la búsqueda de terreno para ubicar la oficina principal. Posteriormente comenzó el periodo de bonanza que el presidente calificó de «etapa espléndida» y que coincide con la presencia en Caja Rural de José Antonio Carrizosa que estuvo 18 años al frente.
«Los crecimientos en esa etapa se marcaban con dos dígitos», destacó Martínez Izquierdo quien tuvo palabras de alabanza para Carrizosa, así como para Juan Manuel Ruiz Liso y Anselmo García, como responsables de la Fundación Científica y Soriactiva, respectivamente. También alabó al actual director general, Domingo Barca, a quien definió como un profesional «fruto de la cantera».