SORIANOS POR EL MUNDO
María Durán: Aventura chilena para crecer profesionalmente
La joven soriana se instaló hace unos años en Santiago de Chile donde reside con su marido por motivos profesionales.

María Durán, en Santiago de Chile-
María Durán trabaja como consultora de la Cámara Chilena de la Construcción en Santiago de Chile desde hace casi cuatro años.
Su viaje al otro lado del Atlántico fue una aventura que comparte con su marido, ingeniero de Caminos y también soriano, al que le salió una buena oportunidad laboral en el país sudamericano y «como yo tampoco tenía un trabajo estable decidimos probar suerte al otro lado del charco». La pareja siempre ha residido en Santiago de Chile. La joven soriana asegura que se adoptó rápidamente a la forma de vida chilena.
«La gente es amable y acogedora», puntualiza. Aunque después de varios años en el país le cuesta acostumbrarse a los temblores de tierra, «casi todos los meses hay alguno y los habitantes del país lo ven como algo normal, pero yo creo que no podré».
Tampoco se ha acostumbrado a disfrutar solo de tres semanas de vacaciones, «porque me limita los viajes» que suele emplear para regresar a Soria, bien en Navidad o en verano. Intenta hacer una visita anual a su familia porque echa de menos también el cielo azul de Soria y «las visitas de los fines de semana a Salduero donde mi familia tiene una casa», explica y, como no, también se acuerda de los amigos para compartir con ellos el vermú o los ratos en el bar Queru.
Su estancia le ha permitido viajar y conocer un país de contrastes, porque solo en unas horas «puedes estar en el desierto más árido de la tierra o rodeada de glaciares y grandes montañas en la Patagonia», explica María, que recuerda que la playa está solo a una hora de viaje de Santiago.
Trabaja en el Organismo Técnico Intermedio de Capacitación de la Cámara chilena, que se dedica a ofrecer asesoría integral en capacitación en todo lo relacionado al funcionamiento del sistema nacional de capacitación chileno. También es intérprete de la lengua de signos española y forma parte de una fundación de personas sordas, en la que imparte curso de lengua de señas chilena con el objetivo de ayudarles a integrarse con los oyentes. A esta fundación dedica una buena parte de su tiempo libre. Esta pareja de sorianos no tiene previsto regresar a España porque las condiciones y la experiencia laboral que se han encontrado en Chile son muy satisfactorias, así que «vamos a intentar aprovechar al máximo esta aventura y sacar lo mejor de ella», indica María, quien espera regresar algún día a España o por lo menos a algún país europeo.