INFRAESTRUCTURAS
El Plan de Carreteras 2008-2020 sigue sin sus proyectos ‘estrella’
Invierte en acondicionamiento pero no ha creado ni variantes ni la autovía de la CL-101

Detalle de la CL-101, carretera convencional.-VALENTÍN GUISANDE
El Plan de Carreteras 2008-2020 de la Junta de Castilla y León pronto cumplirá dos tercios de su vida útil, ocho de los 12 años de programación que planteó el Ejecutivo Autonómico. Sin embargo en Soria su ejecución ha sido desigual y sus proyectos más notables por novedosos siguen en el limbo. Mientras los trabajos de acondicionamiento previstos se han ejecutado en muchos casos y en otros avanzan en los trámites, en los casos de variantes, conversiones a autovía y nuevas carreteras el balance es prácticamente inexistente.
La llegada de la crisis es bien conocida en las infraestructuras sorianas con ‘reprogramaciones’ y paralizaciones de las que aún hoy poco se sabe, como la mitad de la A-15 entre Soria y Tudela en la que no se ha ejecutado un sólo kilómetro o los ‘parones y arrancadas’ que ha sufrido la Autovía del Duero. Los planes de la Junta no han sido una excepción.
Por ejemplo la intervención emblemática de este Plan de Carreteras, la conversión de la CL-101 entre Ágreda y Almazán en una autovía, sigue desaparecida cuando han transcurrido dos terceras partes del plan. De hecho se incluyó en este documento pero ya se había anunciado en 2007 con la promesa de terminarla en esa legislatura para que en 2011 fuese una realidad.
Casi una década después de su anuncio, poco más se sabe de esta infraestructura pensaba sobre todo para el tráfico pesado entre el Moncayo y sus polígonos industriales y Almazán, con conexión directa a Madrid. En total suponía dotar a unos 73 kilómetros de carretera de una ‘gemela’ en paralelo para convertirla en autovía.
La redacción del proyecto se adjudicó en 2010 por algo más de medio millón de euros y se calculaba que el coste total de desdoblar esta carretera sería de unos 120 millones de euros según las estimaciones de la Junta. Seis años después, no se han dado más pasos y el proyecto más destacado del Plan para la provincia de Soria continúa sin vislumbrarse.
Otro de los capítulos fuertes del Plan de Carreteras era el de las variantes, destinadas a mejorar la seguridad vial y a acortar los trayectos en nueve localidades sorianas. En dos casos, los de Yanguas y Villasayas, los estudios informativos y ambientales se quedaron hechos en 2011, pero a día de hoy los 6,9 millones de euros previstos en cada caso no se han licitado.
Otras, como las de Duruelo de la Sierra, Covaleda, Morón de Almazán o Monteagudo de las Vicarías ni siquiera han llegado a este punto ocho años después de que se anunciasen. En casos como los de Marazovel o Villasayas, al menos las inversiones en mejora de las carreteras sí han terminado beneficiando a las localidades.
Respecto a la creación de nuevas carreteras, la programación autonómica sólo contemplaba dos kilómetros para conectar la SO-920 con la A-11 a su paso por El Burgo de Osma. La nueva vía no está hecha, pero la Junta sí que invirtió en mejorar la travesía de la carretera provincial hace unos años.
Donde sí se han cumplido más puntos del Plan de Carreteras 2008-2020 hasta la fecha es en el capítulo de acondicionamiento de vías ya existentes. Por ejemplo, ya se ha cumplido con intervenciones en la SO-132 (en la zona de Barahona), la SO-615 (Puerto de Oncala y conexión de Garray con La Rioja por Yanguas), la conexión de Hortezuela con Guadalajara por la SO-152 o la mejora de la CL-117 para unir Abejar con el límite de la provincia de Burgos. Además, el ‘movimiento’ no para y se espera que en breve se liciten los trabajos para la CL-101, esta vez entre Almazán y la vecina Guadalajara.