LA CAPITAL
Un millón de euros para crear las tres salas de cine del mercado
Habrá espacios de 106, 71 y 40 butacas conectados a través de un ambigú desde el que se podrá gestionar la afluencia con personal limitado para no disparar los costes

‘Bloque’ de los cines en la tarde de ayer.-VALENTÍN GUISANDE
La capital volverá a contar con salas de cine, aunque en este caso de tamaño reducido y vinculadas al mercado. Cinco años y medio después de que el icónico Rex tuviese que echar el cierre, la Junta de Gobierno Local celebrada ayer dio luz verde a la licitación en un millón de euros de la construcción de tres zonas de proyección. Ahora hace falta publicar el anuncio, recabar las ofertas, adjudicar los trabajos y ejecutarlos (hay ocho meses de plazo desde la firma del contrato) para que en cuestión de aproximadamente un año se vuelva a prestar este servicio cultural.
El alcalde, Carlos Martínez Mínguez, mostró la apuesta por « ligar a Soria con la cultura como dinamizador económico de la ciudad y como generadora de bienestar y dinamizadora social». El trabajo que se saca a licitación «dotará a todo el espacio comercial (del mercado) de un atractivo a mayores que espero que complemente con la apertura ya de la segunda planta del supermercado».
Concretamente el proyecto «plantea la recuperación de esa zona comercial con tres salas de cine de 71, 106 y 40 localidades, con dos salas interactivas de 25 metros cuadrados cada una para albergar bien conferencias o bien exposiciones abierta». También «se plantea una zona de despachos, los aseos y servicios, un cuarto técnico para los cines y dos pequeños almacenes para recuperar un espacio de más de 1.000 metros cuadrados» entre las tres plantas.
Por su parte el arquitecto redactor del proyecto, Francisco Ceña, apuntó que «va dirigido a una cosa fundamental que es poder ir al cine en Soria capital sin tener que desplazarnos. También crear un flujo que permita que el mercado vuelva a ser lo que ha sido y que los vecinos y los habitantes del Casco Histórico, cada vez menos en desuso, podamos volver a tener ciertos equipamientos que hace mucho que no los tenemos».
«Para esto», prosiguió el también encargado de redactar el proyecto del mercado, «hemos utilizado tres plantas. La primera, que está prácticamente hecha, es la planta baja donde se ubica el rellano. Va a unirse con una escalera con la primera. Luego tenemos un ascensor panorámico y otra escalera a la calle Doctrina para que el flujo pueda recircular a través de las dos calles».
En la primera planta «se desarrollan las tres salas de cine, siempre vinculadas a la estructura general del edificio, pero creo que suficientes para poder albergar sesiones de cine de cierta entidad. Hay dos grandes y se añade un gran espacio que en principio habíamos dejado vacío, de 40 (butacas), que va a ser una espacio polivalente» por ejemplo para microteatro. El nexo será «un gran ambigú».
La segunda planta, más pequeña, ofrece espacio complementario por ejemplo para administración. «Vamos a utilizar también un espacio que queda entre la escalera y al ambigú de manera que se pueda utilizar como depósito y archivo de películas, sobre todo podría incluso archivarse aquí todo lo que se tiene de (el Certamen de) Cortos. A todo esto se añaden los servicios y algunas cuestiones generales más de orden casi interno y práctico».
También se ha pensado en contener los costes de explotación. «Esto del ambigú se utiliza también para que se pueda gestionar de la manera más económica posible. Va a funcionar aquí una burbuja donde va a estar una persona y con las puertas con lector o con torno pasante podrá distribuirlas». Ceña reseñó que tener más personal «al final hipoteca mucho su futuro».
Por otro lado, el alcalde negó que las nuevas salas de cine de gestión pública supongan una competencia desleal con los cines de Camaretas, más aún cuando no se trata siquiera del mismo municipio. «Casi tenemos la obligación como gestores de lo público dentro del ámbito de la ciudad de prestar un nivel de calidad cultural acorde a la demanda que exista por parte de la ciudadanía».
«Lamentablemente», prosiguió el regidor municipal, «la ciudad de Soria no tiene ningún servicio de cultura de estas características, no presta cine ni hacemos competencia desleal a otros. Tampoco somos lo suficientemente atractivos como para poder tener un teatro que con carácter privado preste los servicios que hoy está prestando el palacio de la Audiencia».
Con estos argumentos aseveró que «la gestión va a ser pública y del orden de la que tenemos en el palacio de la Audiencia. Compatibilizaremos el cine comercial con películas o documentales de carácter un poco más exclusivo e intimista. Pero creo que no podemos estar limitándonos en la prestación de un servicio o un derecho tan fundamental como el de la cultura», sentenció Mínguez.
«No venimos a competir con nadie pero sí venimos a ampliar la oferta cultural a la que tienen derecho los ciudadanos de la capital y de la provincia de Soria. Esto es un entorno comercial que necesita de une espacio de ocio». No obstante afirmó que «a nosotros no nos preguntaron cuando se abrió Camaretas si queríamos que abriesen los cines».
Para el alcalde «ojalá hubiera muchos empresarios que apostaran por un desarrollo cultural en nuestra ciudad, pero no vamos a competir con ellos ni voy a polemizar con ellos. El Ayuntamiento tiene que tener una apuesta clara por la inversión en cultura. Desde esa perspectiva somos conscientes de que la cultura es un derecho que tienen nuestros ciudadanos y que es un elemento dinamizador». Respecto a los costes, abogó por esperar a la puesta en marcha pero apuntó que serán «asumibles» para el erario.