SANIDAD
La ampliación del hospital podrá estrenarse en 2022
La Junta autoriza la licitación por 35,3 millones y 48 meses de plazo/ El Santa Bárbara ganará unas 70 camas, hasta llegar a las 297 previstas

Hospital de Santa Bárbara-Luis Ángel Tejedor
«No por esperada deja de ser una buena noticia». La frase es del gerente de Asistencia Sanitaria de Soria, Enrique Delgado, consciente de los retrasos que ha sufrido la segunda fase de ampliación y reforma del Hospital Santa Bárbara, que ayer comenzó su tramitación administrativa con el visto bueno por parte de la Junta de Castilla y León. El consejo de Gobierno autorizó el expediente de la Consejería de Sanidad referido al proyecto con un presupuesto base de licitación de 35,3 millones de euros y un periodo de ejecución de cuatro años.
Tal y como explicó la portavoz del Gobierno regional, Milagros Marcos, que incluyó el proyecto en el Plan Soria, la licitación se formalizará en unas semanas. La previsión es que sea en dos, a lo que se suman otros dos meses de plazo para la presentación de ofertas y tres meses más desde la adjudicación de las obras hasta el comienzo de los trabajos. «El tiempo que se tarde en adjudicar dependerá del número de ofertas que concurran y lo que cueste analizar las ofertas», apuntó Delgado, con la previsión de que la intervención pueda comenzar ya en verano de 2018, de modo que la ampliación y el espacio reformado puedan estrenarse ya en el año 2022.
La ejecución de la obra se plantea en dos etapas, según informó la Junta de Castilla y León, hasta conseguir unas dependencias sanitarias con 297 camas hospitalarias, unas 70 más de las que tiene actualmente el Santa Bárbara. En la primera etapa se acometerá la construcción del edificio de ampliación, la intervención para ejecutar el área ambulatoria de salud mental, la construcción del sótano con aparcamiento y almacenes y la prolongación de la galería de instalaciones hasta la actual ala sur del hospital.
La segunda prevé las reformas de las alas este y sur del centro hospitalario y supondrá además, al igual que en la primera fase de la ejecución de las obras, una serie de movimientos internos para desalojar las zonas a reformar, demoliciones y el traslado de los servicios sanitarios a sus ubicaciones definitivas.
El proyecto se completa con la intervención en el acceso y la admisión provisional (cafetería y zonas adyacentes) y la finalización de la urbanización interna de la zona nueva. En total, 17.121 metros cuadrados de ampliación, de los que 13.443 serán útiles, y reformas que alcanzarán a 16.931 metros cuadros ya existentes, con 15.160 útiles. El proyecto prevé así intervenir, entre ampliaciones y reforma, en una superficie construida de más de 34.000 metros cuadrados, de los que 28.603 serán útiles.
Hay que recordar que el primer contrato para la segunda fase del hospital se rescindió en 2012 (las obras de la primera fase se terminaron en 2011), según un proyecto que arrastraba de 2002, y ha sido necesario realizar un nuevo plan funcional para adaptarse a las normativas y condiciones, enlazándose retrasos y presupuestos sin ejecutar hasta la autorización de licitación de ayer. «Nos gustaría que hubiera sido antes y que todo hubiera ido más deprisa porque este proyecto nos ilusiona mucho», destacó el gerente de Asistencia Sanitaria de Soria, quien mencionó la crisis económica como principal razón del retraso.
Dicho plan funcional, que ha servicio como guía al proyecto de obra en el Santa Bárbara, prevé que el centro cuente con unas dependencias sanitarias dotadas con 297 camas hospitalarias, de las que 62 estarán en habitaciones individuales, así como 102 consultas externas de diferentes especialidades asistenciales. Delgado apuntó que esta última cifra supone un notable aumento del número de consultas desde las cerca de 70 actuales, que además serán distribuidas de manera diferente para hacer más confortable la espera.
Dichas consultas quedarán ubicadas en el edificio de nueva construcción, al igual que los laboratorios, «mucho más espaciosos que ahora», recalcó Delgado, así como el servicio de rehabilitación y el de farmacia. El edificio se levantará en lo que actualmente ocupan los aparcamientos a la derecha de la rampa de acceso, que por su parte desaparecerá al objeto de que la entrada al hospital se realice en planta baja. «El nuevo hall de entrada será mucho más grande que ahora por lo que necesitará más espacio», explicó, acaparando parte de la reforma del viejo edificio, donde se quedarán también las salas administrativas.
Una vez que culmine el nuevo edificio se efectuará el traslado de dependencias del actual para poder acometer en él las reformas, manteniendo la actividad asistencial.
Cuando toda la intervención haya terminado, el Santa Bárbara albergará en estas instalaciones unidades asistenciales (diálisis, hospital de día oncohematológico, laboratorios, rehabilitación, farmacia y unidad ambulatoria de salud mental), de soporte (admisión y citaciones, archivo documentación clínica, atención al paciente, trabajador social, medicina preventiva y prevención de riesgos laborales y residencia para el personal sanitario de guardia) y de servicios generales (cocina, lavandería, limpieza, orden interno y seguridad, vestuarios generales y área de asociaciones de pacientes), informó la Junta.
Algunas de las unidades tendrán entrada independiente, como las de diálisis y para pacientes oncológicos, al objeto de conseguir una mayor efectividad a la hora de preservar su intimidad, comentó Delgado.
Además de la inversión de 35,3 millones que contempla la licitación, el plan de montaje de los espacios ampliados y reformados «se acercará a dos millones de euros», dado que habrá que dotar de equipamiento las nuevas instalaciones, incidió el gerente, quien matizó asimismo que también será necesario «hacer contratación de más personal, tanto médicos como enfermeros, etcétera».
Asimismo se prevé que el centro dispondrá de un aparcamiento con 371 plazas para vehículos, 23 más para personas minusválidas, 45 serán de moto y ocho para ambulancias. El parking se ubicará ante la entrada principal, ampliando las plazas existentes, con alguna más junto al nuevo edificio que se construya al objeto de mantener una cifra similar a la actual. «El hospital ha quedado encajado entre edificios y no hay muchas plazas de aparcamiento, pero es un problema que tienen otros hospitales de Castilla y León. Siempre está la opción del transporte público», indicó Delgado.