Heraldo-Diario de Soria

TRIBUNALES

El Juzgado se inhibe en el asunto de los disparos de un guardia civil en Almarza

El Juzgado Togado Militar investigará los disparos de uno de ellos y las lesiones de otro a un superior

Exterior del cuartel de la Guardia Civil en Almarza.-VALENTIN GUISANDE

Exterior del cuartel de la Guardia Civil en Almarza.-VALENTIN GUISANDE

Publicado por
J.RAMÓN RODRÍGUEZ
Soria

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El Juzgado Togado Militar de Burgos juzgará los hechos ocurridos el 29 de marzo de 2016 en el cuartel de la Guardia Civil de Almarza, y en sus inmediaciones, que terminaron con dos disparos con el arma reglamentaria de uno de ellos al suelo y su detención como presunto autor de un delito de tentativa de lesiones con instrumento peligroso y un comandante de puesto con la mano fracturada.

El caso pasa al Juzgado Togado Militar de Burgos después de que el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Soria se haya inhibido en el asunto, en el que investigaba de forma paralela a los dos agentes de la Guardia Civil, a uno por un presunto delito de tentativa de lesiones con instrumento peligroso y al otro como presunto autor de un delito de lesiones contra el agente que ese día ejercía de responsable del cuartel de Almarza, en el que hay destinados solo cuatro agentes.

Los hechos se originaron el 29 de marzo de 2017 cuando dos agentes del cuartel mantuvieron una polémica conversación por whatsapp que provocó que se citasen a última hora del día en las inmediaciones del cuartel del instituto armado en Almarza para aclarar ciertas cuestiones.

En ese encuentro, fuera del cuartel, las diferencias mantenidas por whatsapp continuaron y terminó con que uno de ellos, que se sintió presuntamente amenazado de muerte por su compañero, sacase la pistola reglamentaria y de manera accidental realizara dos disparos al suelo.

Posteriormente, los dos agentes intentaron apaciguar los nervios y el autor de los disparos intentó comunicar los hechos a cargos superiores, si bien finalmente la comunicación no se produjo. Seguidamente, este mismo agente fue trasladado por el otro hasta su domicilio.

Después de dejar al autor de los disparos en su casa, el otro agente regresó al cuartel de la Guardia Civil de Almarza, donde se encontraba un Comandante de Puesto, a quien supuestamente fracturó la mano al cerrar una puerta. El autor de los disparos en su declaración ante la titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Soria, María Paz Redondo, indicó que sacó la pistola debido a las amenazas de muerte de su compañero, quien, según el primero, le retó.

Un día después, el 30 de marzo, el agente que realizó los disparos con el arma reglamentaria recibió la baja laboral por una crisis de ansiedad y fue telefoneado por un superior de la Comandancia de la Guardia Civil para que se presentara en las dependencias del instituto armado. El agente se personó de manera voluntaria en las instalaciones de la Comandancia y, posteriormente, fue detenido e ingresó en los calabozos.

A primera hora del 31 de marzo este agente fue puesto a disposición judicial como autor de un presunto delito de tentativa de lesiones con instrumento peligroso y declaró que desenfundó el arma reglamentaria ante la amenaza de muerte de su compañero.

Además, en su declaración dejó entrever que su arma pudo ser manipulada precisamente por el agente con el que tuvo diferencias y que fue investigado, paralelamente, por un presunto delito de lesiones.

El autor de los disparos quedó en libertad sin cargos tras prestar declaración, aunque sujeto a unas medidas cautelares.

La juez decretó, a través de un auto, una orden del alejamiento del otro compañero al que no podía acercarse a menos de 200 metros de su persona, de su residencia ni comunicar con él de cualquier manera. Al mismo tiempo se le intervinieron las armas.

El representante legal de este agente, que fue investigado por un presunto delito de tentativa de lesiones con instrumento peligroso, solicitó en el mes de junio al Juzgado Togado Militar de Burgos la separación de los hechos que transcurren por la vía judicial y la militar. 

Por su parte, el otro agente, que también estuvo de baja, fue investigado por el mismo juzgado por un presunto delito de lesiones, y si bien inicialmente ante la Guardia Civil dijo que pensaba que los disparos de su compañero en su opinión no iban hacía él ya que si hubiera querido le hubiera podido dar ya que estaban «a dos pasos», posteriormente en el Juzgado trasladó otra versión diferente, según ha podido saber este periódico.

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Soria instruyó diligencias contra el agente de la Guardia Civil del cuartel de Almarza que presuntamente  causó lesiones al Comandante de Puesto.

La juez del mencionado órgano judicial instruyó las diligencias contra este agente para averiguar si este guardia civil del cuartel de Almarza  fracturó a su compañero la mano tras cerrar una puerta.

Desde de meses de instrucción en ambos asuntos, la titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Soria ha decidido inhibirse en el tema al considerar que los hechos se produjeron en acto de servicio de los agentes de la Guardia Civil.

La decisión de la magistrada del mencionado órgano judicial supone que la resolución del asunto recaiga en el Juzgado Togado Militar de Burgos, que ahora deberá analizar los hechos de los dos asuntos para depurar responsabilidades si es que existen.

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