SOLIDARIDAD
Cuando el futuro viaja en todoterreno
Lorena Valladolid y Javier Galán entregan 700 kilos de material escolar y ropa de abrigo a los niños del más inacesible Atlas marroquí gracias al apoyo de empresas sorianas

Javier y Lorena junto a algunos de los receptores de las cazadoras para hacer más llevadero el invierno en el Atlas.-HDS
Había una vez unos niños que no tenían siquiera un bolígrafo para escribir su futuro. Había una vez una pareja apasionada de las rutas en todoterreno que decidió llegar donde nadie lo hace. Y al final, las dos historias se cruzaron en un principio –que no un final– feliz.
El piloto Javier Galán y la navegante Lorena Valladolid lograron cumplir con el doble objetivo de su aventura marroquí. Por un lado, la primera semana de diciembre completaron el Rally Clásicos del Atlas Solidario en su modalidad invernal. A lo largo de siete días y cinco etapas (una se perdió por avería de la bomba inyectora y otra se suspendió por nieve) recorrieron el país y algunas zonas míticas del Dakar a bordo de un veterano Land Rover Discovery preparado con mucho trabajo durante todo el año. Dejaron el pabellón alto al debutar en esta prueba de regularidad con un octavo puesto entre los 16 equipos que lograron terminar.
Pero eso, aunque primero cronológicamente, era lo secundario. Para la segunda parte de su viaje había una misión. La solidaridad de numerosas empresas y entidades sorianas se transformó en 700 kilos de material escolar y ropa de abrigo, amén de apoyo económico, para hacerlo llegar a los niños de la inhóspita y aislada cordillera del Atlas. Donde no llegaba nadie tenían que llegar ellos.
«En un pueblecito nos dijeron que era la segunda vez que veían occidentales», recuerda Javier. Llegaron cerca de los 3.000 metros de altitud, a localidades «donde no te imaginas cómo pueden vivir. Sin agua, sin luz, y con tres o cuatro cabras que no sabes qué pueden comer». Conforme aumentaba la altitud lo hacia el aislamiento y la pobreza. «Como hace 200 años».
La preciada carga llegó principalmente a tres colegios. «Los públicos están peor que los que tiene a una ONG detrás», así que hubo casos emocionantes. Por ejemplo, el de una profesora que no entendía que esta pareja no viniese por encargo de una organización, sino porque quiso pasar así sus vacaciones y gastar así sus ahorros. «Casi lloraba» al recibir cuadernos y bolígrafos para sus alumnos.
«Lo que te piden es ‘stylo’ (bolígrafo) y zapatillas. Muchos no pueden ir a la escuela porque viven lejos y están descalzos». En las zonas más elevadas se sumaba el gesto de ‘comida’. En el Discovery iban además mochilas, libros, ropa y una buena carga de solidaridad.
Las empresas sorianas empujaron en esta cuesta arriba. Así, hubo colaboración de la peluquería Ethnos, Comercial Liso, Innova Diseño, Neko, MRW, King Tony, Folder, Santos Ochoa, Ardilla Pilla, Clínica Pablo Moreno, Cidiana Motor, Comercial Andrés y Ópticas Perlado. El Club Soria-Raid 4x4, al que pertenecen, puso experiencia y conocimientos cuando la mecánica dio algo de guerra; y el escudo del CD Numancia abriga sonrisas más sinceras que cualquier equipo de Champions gracias a las zapatillas, abrigos y mochilas aportados.
«Siguen muchísimo el fútbol. Cuando les decías que era de un equipo les encantaba, había que ver las caras de los niños». Pero no todo fue ilusión. «Hay lugares donde hay pobreza organizada, donde el padre trabaja y deja al niño en la calle a ver qué consigue. Nosotros intentamos dar todo a colegios, a las profesoras», para no fomentar ningún tipo de práctica reprobable. «La razón te dice que la educación es todo, pero hay pueblos tan incomunicados...», recuerdan.
Lorena, de hecho, desea en voz alta «que por lo menos a las niñas se les eduque para que tengan otra salida, que no sea quedarse siempre en casa. Que puedan ser por ejemplo profesoras» y que la mecha del futuro prenda incluso en los lugares más recónditos.
Fueron 6.900 kilómetros, cansancio, mecánica a pie de duna, hospitalidad, anécdotas, alegrías y tristezas que perdurarán hasta que los niños tengan una oportunidad. «Es una cura de humildad, de dar gracias por dónde te ha tocado nacer porque te das cuenta de tu suerte». ¿Volverán? Si hay patrocinadores y apoyos, el futuro seguirá viajando en un viejo Discovery.