METEOROLOGÍA
La borrasca Elsa pone en jaque al Alto Duero, al Tera y al Revinuesa
El agua salta los límites en Molinos mientras Cuerda del Pozo aumenta cinco puntos en apenas 20 horas y ronda el 77%
La borrasca Elsa puso ayer a parte de la provincia en jaque y todavía puede dejar más problemas durante el fin de semana. Ríos desbordados, otros cerca de hacerlo y localidades sin electricidad son parte del balance de las fuertes precipitaciones, acompañadas de vientos cuando menos destacables. El Alto Duero y el Revinuesa están en alerta, decretada por la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD).
Los mayores problemas afectaron a dos vertientes. Por un lado el Duero se desbordó finalmente a su paso por Molinos aunque al cierre de esta edición la CHD habían levantado la alerta. El cercano Revinuesa llegó a nivel naranja de alerta al bajar de forma realmente torrencial y al caer la noche aún vertía más de 30 metros cúbicos por segundo. Aún así, más tranquilizador que los 45 con los que amaneció.
El humilde Tera también despidió la jornada en alerta naranja. A su paso por Tardesillas el aforador medía a media tarde unos impresionantes 60 metros cúbicos por segundo. El máximo lo había registrado instantes antes con 65, por lo que seguía en un momento álgido.
Desde la medianoche hasta las 20.00 horas de ayer el embalse de Cuerda del Pozo subió cinco puntos, pasando del 71,64% a más del 76,5% según datos en tiempo real de la CHD. A ese ritmo, para el día de Navidad rebosaría la presa aunque lógicamente lo acaecido es puntual y excepcional. Incluso el más lejano Ucero en algunos puntos saltó a la orilla. Al cierre de esta edición la estación más húmeda de Soria era la de Vinuesa-Quintanarejo, que acumulaba cerca de 65 litros por metro cuadrado.
El segundo problema vino con el viento. Los bomberos de Soria participaron en distintos incidentes. Hubo que asegurar la iluminación en Vicente Tutor, se consolidaron fachadas con losas sueltas en Herradores y en la calle Río Razón (Pisos Verdes), se retiraron ramas en el Castillo y hubo que evacuar agua acumulada en una bolsa en una calle de Santa Bárbara.
Hay cifras que lo explican todo. La Riba de Escalote estuvo entre las 10 localidades españolas con rachas más fuertes, en su caso de 122 kilómetros por hora. Almazul llegó a 111. La capital sólo tuvo rachas de 75 kilómetros por hora.