Ferrocarril
El enlace de Soria al AVE registra 526 usuarios en su primer año
La conexión con Barcelona es, con diferencia, la de mayor demanda con el 78% de los viajes. La cifra de viajeros ha subido en el segundo semestre y suma 60 más

El servicio de enlace al AVE desde Soria sale de la estación de trenes.
Desde la estación de ferrocarril de Soria sólo es posible llegar, en tren, lo más lejos hasta Madrid, es así desde que cerró la Soria-Castejón en 1996, y se acabaron las conexiones con la Valladolid-Ariza cuando fue clausurada en 1985 para viajeros –aguantó hasta 1994 para mercancías–. Con la expansión de la Alta Velocidad, Soria se quedó todavía más descolgada y mientras otras provincias iban sumando recorridos, en la soriana el consuelo era el proyecto de una lanzadera que comunicara con Calatayud, lo más cerca que iba a estar del AVE.
El lastre de ser, junto con Ávila, la única sin esta unión tuvo su parche en junio de 2023, concretamente el día 28, cuando se estrenó un nuevo servicio, piloto –como tantos otros que han tenido a la provincia como punto de pruebas–, el denominado Soria Enlace AVE. Desde entonces, 526 usuarios han utilizado este servicio, según informó Renfe. Fueron 233 en el primer semestre, hasta diciembre de 2023, cuando se aprobó una prórroga de esta prestación, y otros 293 a fecha de 30 de junio de este año, es decir, 60 más. Si no hay nuevas prórrogas, el servicio se clausurará cuando termine 2024.
El proyecto permite conectar la capital soriana, exactamente la estación de tren, mediante vehículo de transporte con conductor, VTC, es decir, por carretera, con los trenes de alta velocidad en la localidad aragonesa de Calatayud, desde donde es posible trasladarse hasta Barcelona, Madrid, Zaragoza y Huesca. Y desde hace unos días, también a Córdoba, Sevilla, Lleida y Girona, según el anuncio que hizo Renfe el pasado viernes sobre los nuevos destinos.
La conexión con Barcelona es, de largo, la más demandada. Casi ocho de cada diez viajes se hicieron con ese destino. Fueron 189 en los seis meses de 2023 y 222 en este ejercicio. Se evidencia un aumento de una treintena de viajeros más. El segundo destino más solicitado es Madrid, con 68 usuarios en total –28 en 2023 y 40 en 2024–. Le sigue Zaragoza con 17 –diez el año pasado y siete éste– y Camp de Tarragona –seis y 12–.
El estreno hace unos días de las nuevas conexiones arroja los primeros datos aunque nada representativos aún. Cuatro viajeros compraron billete hasta Lleida y ocho lo hicieron a Sevilla.
El servicio va creciendo tanto en número de usuarios, aunque de manera contenida, como en diversificación de oferta. Lo que no cambia es la exigencia del certificado de empadronamiento ya que el billete combinado de VTC más AVE puede ser utilizado solamente por quienes estén empadronados en la provincia de Soria. Los usuarios tienen que aportar la documentación que certifique su condición de empadronados cuando les sea requerida, bien en los canales de venta presenciales, bien en controles de acceso al tren o durante el trayecto. Dicho certificado puede obtenerse también por internet, con la clave de firma.
Es una exigencia que desde diferentes partidos políticos y colectivos se ha reclamado que se suprima, hasta ahora sin éxito. El diputado nacional por Soria, Luis Rey, aseguró hace unos días que habían mantenido una reunión con Renfe en la que se trató la posibilidad de eliminar dicho requisito porque «no tiene sentido», indicó, quien aseguró que Renfe está de acuerdo con el planteamiento. «Nos da la razón y espero que no sea como a los tontos», apuntó el diputado, por lo que se está a la espera de decisiones.
El servicio de enlace permite desplazarse desde Soria hasta Madrid con cuatro circulaciones diarias, dos por cada sentido, y desde Soria hasta Barcelona y Zaragoza con tres circulaciones diarias, dos de ida y una de vuelta. Además, una circulación adicional conecta Soria con Huesca. Ahora, con los nuevos destinos, se suman conexiones pero los horarios son similares, ya que el AVE de Córdoba y Sevilla hace trasbordo en Madrid y ocurre algo similar con Lleida y Girona.
Uno de los principales atractivos de este servicio, además de la posibilidad de conexión con un único billete, es la bonificación que se aplica. La Secretaría de Estado de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana fijó en marzo de 2023 el procedimiento para implantar un régimen de bonificaciones para los viajes intermodales. Es de 60 euros el trayecto –120 ida y vuelta– que en los tres primeros meses desde su aplicación se elevó a 78 euros por trayecto –156–.
La media de usuarios ronda un viajero al día, con tendencia al alza, según las cifras facilitadas por Renfe, pero la incógnita que se presenta es qué ocurrirá a partir del 31 de diciembre cuando finalice la prórroga aprobada por el Gobierno.
Soria ha pasado muchos años de reivindicaciones sobre su conexión a la Alta Velocidad que iban dejando paso a la decepción. La nota de color la puso el alcalde de Torrubia, Raimundo Martínez, que con su burra Margarita se encaminó hacia Calatayud para exigir que también la provincia tuviera su conexión al AVE, aunque fuera a través de la localidad zaragozana. Su hazaña tuvo más repercusión que la mera reivindicación de años. Ahora que el servicio de enlace está en marcha, la sociedad soriana no entendería su supresión.
El conductor
Del viaje por carretera hasta, o desde, Calatayud, se encarga David Recio, el conductor del VTC que realiza el servicio de enlace al AVE desde el pasado mes de marzo. «La hora que más se usa es la de las 5.50 porque les deja en torno a las nueve en Barcelona. También la de las 20.20 de Calatayud a Soria», comenta, confirmando que la capital catalana es el destino más demandado. Invierte una hora y diez minuto en el trayecto por carretera para llevar a «uno o dos, a veces a tres, cuatro alguna y cinco muy pocas veces», asegura. La afluencia de viajeros en junio ha sido mayor, «con servicio casi todos los días», aunque no siempre es así. Sobre el perfil del usuario, variado, «tanto gente mayor como estudiantes que van y vienen y gente que va por reuniones de trabajo». Todos ellos han de comprar el billete con una antelación mínima de 48 horas, para que él esté avisado y realice el servicio, de otro modo, no acude a la estación. Él no se encarga de pedir el certificado de empadronamiento necesario, pero es uno de los temas de conversación. También las bonificaciones porque los precios no siempre son los mismos. «Depende de la antelación con la que lo compren», afirma. Sobre los nuevos destinos, «ningún problema, los horarios coinciden».