Las plantas de cannabis están ya en Ondara pero el trabajo se reanudará en febrero
La empresa comunica a los sindicatos en la comisión de seguimiento que los clones deben crecer antes de ser trasladados al invernadero, tras lo cual comenzará la desafectación de trabajadores del ERTE

Instalaciones de Ondara en una foto de archivo reciente.
Las primeras plantas de cannabis ya han llegado a Ondara aunque esta «buena noticia no va en paralelo a la desafectación de trabajadores del ERTE», indicó este lunes Amor Pérez, secretaria general de CC OO Industria en Soria. «Las noticias técnicas son muy buenas, las plantas llevan aquí una semana pero el avance en el plano social, en el de los trabajadores, no va a ser tan rápido como nos hubiera gustado», aseguró la sindicalista, tras la reunión de seguimiento del ERTE celebrada este lunes con la empresa.
Y es que, aseguró, «las plantas permanecen ahora en una sala donde deben crecer antes de su paso al invernadero donde ya sí comenzará la incorporación de trabajadores». El problema está en que «esperábamos que las primeras incorporaciones fueran en enero y, según nos ha indicado la empresa, no podrán realizarse antes de mitad de febrero, una vez las plantas hayan crecido y estén fuertes para su paso al invernadero».
Declaraciones que corrieron paralelas a las realizadas por Pablo Soria, secretario general de UGT FICA Soria. «Tras la reunión con la empresa, hay más malas noticias que buenas. Las buenas son que ya están las plantas en Soria. Sin embargo, son plantas que no tienen raíz, por lo que hay que realizar un proceso de enraización para luego pasar a la sala de propagación y de ahí al invernadero». Es decir, «la información que se nos trasladó de que los trabajadores comenzarían a incorporarse a final de año se desmorona ya que, como muy pronto y si todo va bien no será antes de mitad de febrero por lo que seguimos alargando la agonía de la reincorporación de la plantilla contando, además, que los trabajadores necesitarán una formación previa». A esta información se añade, además, «que la empresa sigue acumulando la deuda de los 75 euros mensuales por trabajador sumando unos 5.000 euros para cada uno de los 40 trabajadores directos. Hemos planteado su pago pero desde la propiedad estadounidense se niegan a abonar estas cantidades por lo que la cifra se incrementa».
En el plano técnico, las noticias sí son buenas ya que, apuntó Pérez, «de los once técnicos en ERTE ya se han incorporado ocho a trabajar». Sin embargo, el medio centenar de trabajadores afectados continúa dentro del expediente de regulación de empleo que cumple el próximo 31 de mayo.
Por otra parte, Amor Pérez recordó la necesidad «de establecer un calendario y unas tablas salariales ya que el convenio de Aleia está caducado y es necesario firmar uno nuevo de cara, sobre todo, a actualizar salarios en las categorías más bajas». Sin embargo, con la planta parada los dos últimos años a la espera de los permisos necesarios para poder comenzar a producir cannabis con fines medicinales lo cierto es que las partes todavía no se han sentado a negociar.
Por último, Pablo Soria también puso el acento en la financiación: «Aquí no se gana dinero hasta que no se vende el producto y hasta ese momento hay muchos pasos previos. Han traído diferentes variedades de plantas y nos dicen que cuentan con clientes pero habrá que verlo».
De esta forma, la firma ubicada en Garray contempla que su vuelta a la actividad productiva se producirá en los primeros meses de 2025 con una plantación de 1,7 hectáreas, según confirmaron fuentes de la propia empresa a este medio hace unas fechas.