El recibo de basuras de Soria se calculará según la superficie de la vivienda
La Comisión dictamina con la abstención de PP y la negativa de Vox los nuevos criterios para incorporar el ‘tasazo’, que implica un reparto de 450.000 euros entre los vecinos

Contenedores de 'quita y pon' en el centro.
De tasa a prestación patrimonial de carácter público no tributario. Y en lugar del cálculo en función de la categoría de la calle, según los metros cuadrados de la vivienda. Son las novedades del nuevo recibo de basuras que ayer dictaminó la Comisión de Hacienda, teniendo en cuenta la normativa europea y su trasposición nacional que obligan a repercutir en el usuario el servicio en su integridad. Es el conocido como ‘tasazo’, al que están obligados todos los ayuntamientos españoles. En el caso de Soria la repercusión se cifra en 450.000 euros que hay que repartir entre los vecinos. Y la cifra podía haber sido mayor de no tener Soria tan buenas cifras de reciclaje. Por este concepto ingresa 228.000 que no se acumularán a la anterior cifra. Los 450.000 euros son el déficit de un servicio cuyo coste total supera los dos millones.
La Comisión de Hacienda dictaminó con la abstención de PP y la negativa de Vox el cambio del cobro como tasa a prestación patrimonial de carácter público no tributario y la incorporación del criterio por superficie de la vivienda, en lugar de la categoría fiscal de la calle como hasta ahora.
El concejal de Hacienda, Javier Muñoz, explicó que «se trata de una Directiva europea que todos tenemos que cumplir y que busca en términos generales conseguir primar a quien recicla mejor y que pague más quien más residuos genere». De ahí el criterio de los metros cuadrados. «Consideramos que el recibo es más justo así e incluso puede haber personas que paguen menos que ahora en pisos de menos de 60 metros cuadrados independientemente de la calle donde residan», señaló, añadiendo que «no se puede hablar de una subida media, ni de un incremento para todos. Sí hay 450.000 euros que debemos incluir en los recibos a partir de 2026 aunque la cifra puede ser menor si seguimos la tendencia de reciclaje actual».
Muñoz refirió que el recibo se compondrá de un coste fijo de 31 euros anuales repartido en los tres recibos cuatrimestrales y luego un coste variable por residuos generados en función de los metros de la vivienda. Este cálculo se aplicará para el 68% de los recibos, que son de uso residencial. «Cómo es imposible calcular el residuo que se genera individualmente, sí entendemos que en las viviendas de menos de 60 metros cuadrados vive menos gente y así sucesivamente». Para ello, se han creado cinco categorías: para menos de 60 metros; de entre 60-90; 90-120;, 120-150; y más de 152 metros. El recibo irá desde los 42 euros al año en tres cuotas hasta los 72 como máximo, incluyendo ya los 31 fijos, expresaron fuentes municipales. El resto, el 32% que no tiene un uso residencial, tendrá como ahora recibos adaptados a su uso y según características con tablas similares a las actuales y el porcentaje de incremento proporcional. Como ejemplo, el recibo que se gira en un local medio, también cuatrimestral, tendrá un incremento de 15 euros. Esta nueva ordenanza se aplicará en 2026 y en las altas nuevas del año en curso.
Al hilo de la Comisión el grupo Vox emitió un comunicado en el que explicó su oposición a la medida. Para la concejala Sara Sara López «el equipo de Gobierno que dirige Carlos Martínez parece que quiere ser el alumno aventajado del Gobierno de Sánchez, que a su vez también ha querido ser el alumno más aventajado de Bruselas y ambos van a sumir a los ciudadanos en un caos que no hay por dónde cogerlo». En este sentido, «la propia Ley de residuos y de suelo contaminado para una economía circular dice una cosa y la contraria: en su articulado obliga a individualizar el pago por generación, es decir que el que contamina paga, para luego en el preámbulo eludir esa obligatoriedad».
Según expresaron desde Vox, el nuevo modelo se traducirá en una subida media de 50 euros por vivienda.