Capital
La recogida selectiva de papel, vidrio y envases ligeros se eleva un 11,8% en Soria
La separación de residuos sube hasta las 2.736 toneladas, mientras que la basura común, con 12.670, se reduce en un 2,7% y la ropa en los contenedores crece un espectacular 85%

Contenedores en la ciudad de Soria.
La recogida selectiva de la capital incrementa su volumen. Lo hace de manera apreciable, en un contexto en el que la basura común se reduce y otros restos presentan una suerte variable. Es lo que muestra la estadística de la recogida de residuos durante el año pasado, de la que se desprende una elevación de nada menos que del 11,8% en la separación de papel, envases ligeros y vidrio. Por el contrario, los depósitos en el contenedor gris, el residuo sólido urbano general, se redujeron en un 2,7%.
La elevación de la recogida selectiva fue posible con sus tres componentes sobrepasando los registros que se alcanzaron en 2023. Así, el rubro del papel y cartón pasó de 1.036 a más de 1.167 toneladas, una ganancia de 130 toneladas, con una elevación del 12,6%. Si el contenedor azul se comportó de una manera notable, el amarillo lo superó con creces y se configuró como uno de los depósitos que más pujaron al alza en el periodo. Con un incremento del 20,5%, los depósitos de bricks, latas, envases de limpieza, bolsas o envoltorios de plástico, entre otros restos, sumaron 870 toneladas, frente a las 721 del periodo precedente. Dentro de la recogida selectiva, la variación más modesta se correspondió con el vidrio, un 1,3% y 699 toneladas.
El conjunto de los tres contenedores, azul, amarillo y verde concentró algo más de 2.736 toneladas, cuando un año antes se había significado en 2.448. En este sentido, la capital contribuyó al reciclaje con 288 toneladas al alza.
Por su parte, la basura común que va a parar al contenedor gris experimentó una caída del 2,7%, al pasar de 13.024 a 12.670 toneladas. Si se considera la suma de la recogida selectiva y el residuo sólido urbano resulta una ligera disminución en la capital de 65 toneladas, que en términos porcentuales representa un 0,5% a la baja. Desde este punto de vista, la ciudad se encuentra bastante lejos de los niveles previos al coronavirus, cuando los depósitos se encontraban por encima de las 16.000 toneladas, con máximo en 2018 y sus 16.641.
Los registros de la recogida en las calles de la capital tienen en cuenta además el aceite vegetal, la ropa y calzado y la poda. Es la ropa la que conoció en 2024 un crecimiento más espectacular, que en términos porcentuales se significó en un 85%, pasando de 77 toneladas en los contenedores a 143.
El aceite vegetal también alcanzó una buena elevación del 26%, hasta llegar a las 30 toneladas. La poda, por el contrario, descendió un 38% y quedó en 93 toneladas.