El programa de autonomía del Centro de Referencia Estatal de Soria atiende a 42 usuarios
Los participantes y sus familiares del primer programa consideran «muy bueno» el trato de los profesionales y otorgan entre 8 y 10 puntos a las atenciones recibidas

Centro de Referencia Estatal para personas dependientes
El Programa Integral para la Promoción de la Autonomía Personal (PIPAP) del centro de referencia estatal ha cubierto tres ediciones de un año de duración, en las que han participado 42 usuarios. Sobre esta base, el senador popular José Manuel Hernando se interesó por los resultados de la primera edición y los criterios de admisión en la iniciativa que desarrolla el Credef, el Centro de Referencia Estatal de atención Sociosanitaria para Personas en Situación de Dependencia de la capital. Tanto las conclusiones del programa como la valoración de participantes y familiares son muy positivas, según se desprende de la contestación del Gobierno a la pregunta de Hernando.
En la primera edición del programa de autonomía participaron diez personas, si bien tres causaron baja por diferentes motivos y los entrantes se consideran ya dentro del segundo lanzamiento del plan. Estas personas presentaban un grado de discapacidad entre el 65% y el 90%. «A la vista de los resultados, se comprueba que las personas mejoran o mantienen su autonomía personal y se puede afirmar que las terapias, talleres y entrenamientos desarrollados son adecuados y útiles», señala el Gobierno sobre el desempeño de actividades básicas de los usuarios, según los indicadores empleados. En cuanto al mantenimiento de la calidad de vida, «todas responden, con la calificación más alta que, desde que acuden al Centro de Referencia Estatal de Atención Sociosanitaria para Personas en Situación de Dependencia se sienten más tranquilos/as, apoyados/as, seguros/as y más satisfechos/as con su vida».
En los referido al aumento del nivel de interés en el ocio y la participación social, «de forma general, algunos de los nuevos intereses que han recuperado o han iniciado algunas de las personas participantes tienen que ver con la pintura, la cocina, viajar, la práctica deportiva como el pilates y caminar, conocimientos sobre historia». La contestación del Gobierno incide además en las conclusiones sobre permanencia en el entorno e intervenciones familiares. En cuanto a lo primero, «tanto los usuarios como sus familiares consideran que el PIPAP ayuda a las personas en situación de dependencia a seguir viviendo en el domicilio habitual en mejores condiciones y manejando herramientas para poder seguir entrenando y estimulando sus capacidades y destrezas». Por su parte, los familiares se sienten «más acompañados, asesorados y apoyados, lo cual incide en compensar las situaciones de sobrecarga y prevenir o reducir escenarios de claudicación familiar».
De manera general, «el 100% de las personas participantes, al igual que sus familiares, han considerado que el trato de los profesionales ha sido muy bueno. Predomina una opinión muy favorable de las diferentes atenciones recibidas, lo que se refleja en la buena puntuación obtenida, con valores que oscilan entre el 8 y el 10».
«Con los resultados obtenidos del PIPAP hasta el momento, se constata que este modelo tiene un impacto positivo y que en general todas las personas mejoran su calidad de vida y su autonomía funcional», concluye el Gobierno.
Para acceder al programa hay que ser mayor de 18 años, «presentar situación de dependencia crónica, reversible o en situación de riesgo, derivada de una discapacidad física» y «presentar necesidades sociosanitarias». La institución dispone de un baremo tiene en cuenta el deterioro cognitivo o la dependencia en las actividades de la vida diaria, entre otras cuestiones.