Empresas
Ondara encalla ahora por no destruir las plantas de 2022
La sexta prórroga del ERTE se extenderá hasta el mes de marzo
La empresa Ondara, dedicada a la producción de cannabis, en Garray.
La rocambolesca historia de Ondara Directorships suma un nuevo capítulo. Si hace unos días la empresa aseguraba que su intención era retomar la actividad en septiembre, ahora los plazos vuelven a estar en entredicho. Ayer, en la cita con los sindicatos, en la que se anunció una prorroga de 9 meses más para el ERTE, se desveló que la renovación del permiso de cultivo está paralizada porque, tal y como marca la normativa, Ondara debe destruir los «restos» de la cosecha que utilizó, en 2022, para los lotes de validación del procedimiento, según informaron ayer los sindicatos.
Soria
Ondara marca septiembre para la vuelta a la actividad con los primeros cultivos
Milagros Hervada
La responsable de Industria de CCOO, Amor Pérez, lamentó que en el encuentro con la empresa se encontraron «un nuevo problema». «El pasado 20 de mayo el propietario, David Engel, pide una cita con la Agencia del Medicamento –organismo que regula las autorizaciones para el cultivo de cannabis– y el mismo 21 desde ese organismo le dicen que no hacen falta reuniones sino cumplir con la normativa, explica Pérez añadiendo que «ahora el permiso está pendiente de que hagan los trámites que permitan destruir los residuos que aún quedan de las plantas que cultivaron».
Cabe recordar que Ondara obtuvo el permiso para el cultivo de cannabis a principios de junio de 2024 y que ahora tenía que renovar el mismo –debe hacerlo cada año–. La cuestión es que no es probable que la empresa obtenga la renovación de esa autorización en la fecha prevista, 3 de junio, y por tanto, autorización de la adquisición de semillas, el visto bueno a la importación y todo el procedimiento también se verán afectados.
Pérez insistió en la «desconfianza» que existe entre los sindicatos y la empresa porque no es la primera vez que ocurre algo similar y «sin tener conocimiento» aparece un problema o un trámite que la empresa no ha cumplido y vuelve a alargar el procedimiento.
Desde UGT también se ve la situación con preocupación. «Volvemos a estar en el limbo», lamentan. «Por lo que nos han explicado, ahora deben ponerse en contacto con la Subdelegación y con el departamento de Farmacia para ver como destruyen eso, porque sí o sí lo tienen que hacer para el permiso», explicó Pablo Soria añadiendo que «lo que vemos es que siguen escondiendo cosas, no es creíble que no supieran que debían destruir ese material». Soria insiste en que la comunicación de la Agencia del Medicamento es muy clara en el sentido de que «tienen residuos y hasta que no se destruyan no pueden tener el permiso».
Ondara realizó la que hasta ahora es su primera y única cosecha a caballo entre 2021 y 2022. La firma compró lotes de planta en Sudáfrica que llegaron a finales de 2021 para poder ejecutar la validación del proceso productivo. La cosecha se completó en el mes de mayo de 2022 y el cannabis se utilizó en los diferentes procedimientos administrativos necesarios para poder obtener el permiso de cultivo e importación de cannabis con fines medicinales. En agosto del año pasado se logró vender el cannabis que se había cosechado y que no se utilizó para aquellas pruebas y ahora se conoce que la empresa debía haber destruido los restos de las plantas y no lo había hecho.
ERTE PARA 9 MESES
Más allá de este nuevo contratiempo, la realidad de la empresa no varía y acumula ya más de cuatro años sin producción, y sin ingresos. La reunión celebrada ayer con los sindicatos estaba marcada para abordar las condiciones de la nueva prórroga del ERTE, cuyo procedimiento inicial trata de abril de 2021. La propuesta de la empresa para por extender el expediente ahora hasta el 28 de febrero de 2026. En Ondara hay dos ERTES activos, el principal, que afecta a casi medio centenar de trabajadores, es que ahora afronta su sexta prorroga. Además, hay otro ERTE activo para una decena de técnicos que ahora entrarían en su segunda prórroga. En este segundo caso, destacar que aunque están afectados por el expediente muchos de esos técnicos están trabajando ya que son los responsables de los procedimientos administrativos que deben desembocar en la obtención definitiva de los permisos.
Tanto UGT como CCOO comparten posición sobre esta cuestión. Los sindicatos vuelven a reclamar que la empresa pague a los trabajadores afectados las cantidades adeudadas hasta el momento y que derivan de las condiciones pactadas inicialmente en el ERTE. De media, son unos 11.000 euros por trabajador lo que eleva el monto adeudado a la plantilla al entorno de los 600.0000 euros. En principio, no se prevén variaciones en la postura de la empresa por lo que el viernes la secta prorroga del ERTE saldrá adelante sin el acuerdo con los sindicatos y comenzaría su aplicación el 1 de junio.
«La realidad es que tenemos otro ERTE, de 9 meses, y que las deudas siguen incrementándose, no hay dinero para pagar y la sensación es que si en su momento se les hubiera aplicado un ERE se habrían ahorrado mucho dinero», resumió Soria.