El ‘hipódromo’ y las aceras de San Pedro centran la obra de las travesías
La avenida de Valladolid luce ya prácticamente completada en todos sus elementos

El 'hipódromo' de Eduardo Saavedra.
Las travesías de la ciudad de Soria lucen de una manera inédita, en medio de unos trabajos de acondicionamiento que están suponiendo una renovación integral de estos recorridos de las antiguas travesías nacionales. Con la mayor parte de las aceras realizadas, las capas de rodadura tendidas y buena parte de las farolas colocadas, a pie de calle se advierte que las operaciones se concentran especialmente en dos puntos: los andenes de San Pedro y la rotonda oblonga, el ‘hipódromo’ en el cruce de Eduardo Saavedra con Almazán. Un tercer punto de intervención intensiva es el puente de piedra, donde las labores de estructura han finalizado y ahora se trabaja en las aceras.
En San Pedro los operarios concentran sus esfuerzos en la renovación de aceras en la margen de La Arboleda y la concatedral. Las barreras blancas y rojas son continuas en este entorno, correspondiente a la segunda fase (del cerro Castejón al aparcamiento de San Polo). En la otra margen las baldosas de granito ya están colocadas y más allá, en la carretera de Zaragoza se han sustituido las antiguas por los nuevos materiales. Otro tanto sucede en la carretera de Logroño y el entorno del hospital Virgen del Mirón. A esta altura hace tiempo que finalizó la colocación de la ‘espina’ central del bulevar y lo mismo con las dos nuevas rotondas: la que dirige los flujos a la entrada del paseo del Mirón y la que, más allá, hace lo propio en la salida hacia Las Casas y Logroño.
Por su parte, la avenida de Valladolid hace semanas que aparentemente está finalizada. Las plantaciones en la mediana y las farolas nuevas llevan tiempo en su sitio y también los puntos semafóricos, aunque por ahora no funcionan y hay que estar atento a la señalización de los pasos de peatones. Entre las señales horizontales destaca el carril bici (sentido Valladolid-Burgos), que está siendo transitado por los amantes de las dos ruedas. En esta margen se ha conservado toda la franja de aparcamiento, que sirve de separación con la zona ciclable.
La avenida de Valladolid se corresponde con la primera fase de las obras, que incluye Eduardo Saavedra y la Carretera de Madrid. En esta última la acera lleva tiempo tendida. En cuanto a Saavedra, ya tiene la capa de rodadura y faltan por pintar las señales horizontales. La mediana pasada la rotonda de San Andrés (que sustituyó hace casi un año al paso soterrado) cuenta ya con tierra para unas plantaciones que están a la espera. El ‘hipódromo’ en dirección al Cañuelo está perfilado y se puede realizar el giro hacia la calle Almazán o dirigirse hacia la salida a Madrid. Es esta rotonda oblonga lo más destacado que parece que falta por rematar en Saavedra.
La primera fase de las travesías (del Caballo Blanco a la Carretera de Madrid, pasando por Saavedra) está valorada en más de doce millones de euros, a cargo de la empresa Dragados. La segunda está siendo llevada a cabo por la UTE Collosa-Pavasal, por importe de 7,3 millones de euros. En cuanto al puente de piedra, la tercera etapa, se corresponde con los trabajos de la UTE Alvac y Orion Reparación Estructural. Aquí la inversión es de un millón de euros.
La ‘humanización’ de las travesías consiste en una mejor integración de estos amplios viales en la trama urbana. Comprenden el cambio de aceras, la colocación de farolas y mobiliario urbano, nuevas plantaciones y un cambio de perfiles de circulación, con nuevas rotondas, medianas de bulevar y un carril bici a lo largo de todo el recorrido.