El 14% de los mayores de Soria encara el problema de la soledad no deseada
La situación puede ser más grave, ya que el 26% de los encuestados declara conocer que en su entorno más cercano hay alguna persona que se siente sola

El 26% de los encuestados conoce a alguien en situación de soledad no deseada.
La soledad no deseada, uno de los azotes de las sociedades contemporáneas, afecta de manera especial a los mayores. Una consecuencia del edadismo, el discurrir natural y la organización social a la que no es ajena la ciudad de Soria, pese a su tamaño, con más facilidades para establecer contacto. Hasta el 14% de los mayores de 65 años declara sentirse solo a menudo, según desvela el diagnóstico de situación del Plan Municipal de Personas Mayores. El documento, cuya segunda edición aprobó por unanimidad el pleno hace unos días, apunta a que los casos pueden ser mucho más numerosos, a tenor del conocimiento que tienen los mayores de otras personas que confiesan sentirse solas.
El Plan Municipal de Personas Mayores es el instrumento del Ayuntamiento para guiar las políticas hacia el colectivo, basadas en la experiencia del primer documento y su carácter vivo y continuamente actualizable. Uno de sus puntos de partida pasa por las necesidades y opiniones expresadas por los propios mayores. En este sentido, contiene un diagnóstico realizado a través de encuestas y reuniones, que manifiesta cómo consideran los mayores la ciudad y el entorno que les afecta.
De esta indagación se desprende que la soledad no deseada puede estar más extendida de lo que declaran los encuestados. Y es que, un 26,5% de ellos declara que conoce a alguien cercano que puede estar en esa situación.
Por ello, «el fortalecimiento de redes comunitarias, programas de voluntariado y mecanismos de detección temprana se torna fundamental para una intervención eficaz que promueva el bienestar emocional y la inclusión social». En este ámbito, «se propone el impulso de actividades intergeneracionales como herramienta para fortalecer los vínculos sociales y reducir la soledad», expone el Plan. El Plan no pasa por alto la «alta participación comunitaria», con un 81% de mayores involucrados en actividades culturales o sociales.
En la capital soriana residen algo más de 40.000 habitantes, de los que el 21% tiene 65 o más años. La esperanza de vida de las mujeres es de 87,2 años. La de los hombres, de 80,4.
Los mayores se sienten a gusto en la ciudad, que aprecian y puntúan con un notable. Los encuestados le otorgan un promedio de 7,59 puntos sobre 10, si bien un 59,5% le dan un ocho o más. Los mayores también exponen las fuerzas y debilidades que perciben en Soria. Entre las primeras, «la tranquilidad de la ciudad, la proximidad de los servicios esenciales y una preferencia generalizada por residir en ella». Entre las áreas de mejora, las aceras y las calles, que suspenden con un 4,42.
También destacan como aspectos positivos «la adecuación de las viviendas a sus necesidades actuales (7,95), la calidad de la vida social (7,81) y los parques y jardines (7,64), lo que indica un entorno urbano percibido como amable y funcional». Como puntos de mejora los encuestados se inclinan además por los servicios sociosanitarios, que presentan «ciertos déficits». Aquí las residencias de mayores suspenden (4,18), mientras que los centros de día aprueban por poco (5,34).
La mayoría, un 78% «considera que su vivienda está actualmente adaptada a sus necesidades», pero únicamente el « 47,5% la percibe adecuada para futuras condiciones de salud o movilidad, lo que plantea un reto en términos de planificación anticipada». Todo ello habla de la necesidad de «ayudas económicas, asesoramiento técnico y reducción de barreras administrativas».
El Plan «propone mejorar la seguridad y accesibilidad de calles, aceras y edificios públicos». Hay además una referencia al transporte urbano en el diagnóstico, en el sentido de la necesidad de «ampliar la información disponible sobre rutas, aumentar el número de paradas y adaptar los autobuses a las necesidades de personas con movilidad reducida.
Que haya que perfeccionar la accesibilidad a los vehículos tal vez tenga que ver con el relativamente escaso número de mayores que utiliza el transporte urbano: un 30,2%.
Para el documento, es preciso «mejorar la cobertura, calidad y condiciones de los servicios sociales dirigidos a personas mayores, con especial atención a centros de día y residencias».