Cultura
Más cámaras para la protección del patrimonio cultural diocesano en Soria
Reunión del Comité Territorial de Seguridad para reforzar la coordinación y el intercambio de información entre Junta, Subdelegación del Gobierno y la Diócesis

La colegiata de Medinaceli es uno de los templos en los que se autorizó la monitorización.
El Comité Territorial de Seguridad, formado por la Junta de Castilla y León, la Subdelegación del Gobierno y la Diócesis de Osma-Soria, se reunió este lunes para reforzar la coordinación y e intercambiar información al objeto de impulsar las acciones conjuntas en materia de seguridad y protección del patrimonio cultural de la provincia.
Durante el año 2025 no se han registrado robos en iglesias de la Diócesis de Osma-Soria. Y para tratar de que siga siendo así, se autorizó la propuesta para incrementar los sistemas de monitorización en la ermita de San Saturio, en la capital; en la Iglesia de San Bonifacio, en Espejo de Tera; la Iglesia de San Miguel, en Gormaz; la Iglesia de Santa María Magdalena, de Valdenarros, y la Iglesia de San Juan Bautista, en Brías.
Además, se dio el visto bueno a la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Junta de Castilla y León para presentar el proyecto de monitorización en varios edificios declarados Bien de Interés Cultural (BIC) como la Catedral de la Asunción, en El Burgo de Osma; Iglesia Concatedral de San Pedro, en la capital; Colegiata de Berlanga de Duero; Iglesia de la Virgen del Rivero, en San Esteban de Gormaz, y en la Colegiata de Medinaceli.
Asimismo, se han instalado alarmas en templos intervenidos mediante el convenio entre el Obispado y la Diputación Provincial de Soria, ubicados en: Cenegro, Quintanilla de Nuño Pedro, San Leonardo de Yagüe, San Pedro Manrique, Serón de Nágima y Vilviestre de los Nabos.
El balance anual sobre los daños al patrimonio por actos vandálicos o delictivos, realizado por el Servicio Territorial de Cultura, Turismo y Deporte, es favorable. Respecto a los expedientes que se encuentran en vía judicial, continúan pendientes de sentencia los casos de expolio en el yacimiento de la Gran Atalaya de Renieblas y en la necrópolis celtibérica de Barahona, sin que se hayan recibido novedades al respecto.
Desde la Guardia Civil indicaron en el seno del Comité Territorial que, a lo largo del año, han realizado unos 2.300 servicios de vigilancia del patrimonio histórico, incluyendo bienes de interés cultural y otros elementos protegidos. Además, se han mantenido 166 entrevistas y contactos para impulsar la protección del patrimonio, junto con 60 identificaciones y 411 actuaciones preventivas destinadas a reforzar la seguridad en la provincia.
En cuanto a hechos delictivos, se registró una denuncia en el acuartelamiento de El Burgo de Osma por un acto vandálico en el Castillo de Gormaz el pasado 31 de agosto, quedando archivadas las diligencias al no haberse identificado al autor. Asimismo, tras entrevistas con agentes medioambientales, se detectaron prospecciones ilegales en el yacimiento Viña Castillera, en Soliedra. La patrulla del Seprona de Almazán instruyó diligencias tras una inspección técnico-ocular, constatando 39 prospecciones y varias huellas de calzado, atribuibles a dos personas cuya autoría no ha podido determinarse.