El 70% del monte forestal público de Soria ya cuenta con la certificación sostenible
Con 151.766 hectáreas la superficie con el sello PEFC se ha duplicado con creces en el territorio soriano desde que obtuvo el visto bueno hace ya dos décadas; entonces se registraron 63.898,43 hectáreas

El 35% de la superficie forestal arbolada de Soria está certificada.
La provincia cierra 2025 con 151.765,89 hectáreas forestales certificadas, el 35% de la superficie arbolada en la provincia, 447.000 hectáreas, y casi toca techo en los montes públicos, con 140.966,18 hectáreas, el 70% del total. Además, contabiliza 110 unidades de gestión, de las cuales, 62 son públicas y otras 48 son privadas, con 10.799,71 hectáreas, según los datos aportados por la Asociación Española para la Sostenibilidad Forestal.
Los municipios sorianos con mayor superficie certificada de monte público son Soria con Pinar Grande, que cuenta con 12.511 hectáreas; Almazán, con 11.923 hectáreas; y Covaleda, con 10.088 hectáreas. También destacan Golmayo, Herrera de Soria y Espejón por ser las localidades que más masa forestal privada poseen con sello de calidad, con 1.915, 1.361 y 1.253 hectáreas, respectivamente.
Cabe destacar también que en la provincia son ya 26 las empresas que cuentan con el sello sostenible PEFC y utilizan como materia prima madera certificada para sus productos finales, la mayoría aserraderos y rematantes. Porque desde que empezó la certificación forestal sostenible la provincia ha sabido aprovechar esta herramienta de ordenación del monte para buscar la compatibilidad de los recursos y los aprovechamientos. Así, son 17 las firmas que tienen el certificado como aserraderos y rematantes, otras tres empresas de madera y construcción, una de pasta, papel y mobiliario, otra de productos forestales no madereros, y cuatro de astillas, pellets y biomasa como complemento a los aserraderos.
Una cifra que sitúa a la provincia en los primeros puestos de la certificación forestal sostenible nacional, por detrás de Navarra, Burgos, Orense y Lugo.
La superficie con sello PEFC lleva en crecimiento desde que arrancó el sistema. En el año 2002 fue reconocido pero el de la Junta de Castilla y León no se emitió hasta febrero de 2004 y como certificado individual, con 100.391,31 hectáreas, de las cuales 63.898,43 eran de Soria y las restantes de Burgos, de modo que en estos 20 años se ha duplicado con creces el territorio soriano con el sello de calidad. No obstante, este sistema no fue el primero, ya que como mínimo debió haber al menos tres certificados anteriores al suyo. En 2007 pasó de ser un certificado individual a uno regional, dando cabida así a que los propietarios privados accedieran al sello. Y es que el certificado regional ha permitido sumar superficie tanto pública como privada y pasó de ser de la Junta a ser de la Mesa Intersectorial de la Madera de Castilla y León.
Desde la Asociación Española para la Sostenibilidad Forestal destacan el «esfuerzo considerable en promover la planificación y certificación, consiguiendo esta cifra que ya es muy elevada y que se mantiene», algo que lo valora como «muy positivo porque es reflejo de este esfuerzo y trabajo conjunto de propietarios forestales, gestores, administraciones y empresas que cuidan y gestionan los bosques siguiendo estrictos requisitos ambientales, sociales y económicos que se está haciendo en el territorio».
En Soria 110 gestores y propietarios hacen posible esta gestión certificada sobre un territorio donde predominan los bosques de coníferas (80%), un 12,33% son frondosas, y el resto, masas mixtas.
La masa forestal certificada que más abunda en la provincia es de pinus sylvestris, con 54.625 hectáreas, seguida de los bosques de pinus pynaster, con 45.427 hectáreas. Muy por detrás, el quercus pyrenaica, con 11.325 hectáreas; pynus nigra, con 9.850 hectáreas; junipherus thurifera, con 3.397 hectáreas; o 3.351 hectáreas de quercus ilex, entre las principales.
La certificación PEFC garantiza que cada hectárea de bosque se gestiona conforme a criterios e indicadores que aseguran la gestión responsable del territorio y el aprovechamiento sostenible de los recursos. El Sistema Español de Certificación Forestal impulsa una gestión sostenible que reconoce la multifuncionalidad del monte, integrando sus diferentes usos, ambientales, productivos, sociales y culturales, para garantizar que los bosques continúen ahora y en el futuro.
Lo cierto es que Soria fue pionera en conseguir esta certificación para sus bosques que veinte años después se ha superado la cifra de tres millones de hectáreas a nivel nacional, lo que significa contar con montes más resilientes frente al cambio climático, mejor preparados ante incendios, plagas o desastres naturales. Supone territorios donde la gestión activa protege los ecosistemas y multiplica sus beneficios: regulación hídrica, captura de carbono, conservación del suelo y mejora de la biodiversidad. Esta gestión también impulsa la bioeconomía, generando empleo verde, fijación de la población rural, innovación y aprovechamientos sostenibles, y ofreciendo a la ciudadanía productos forestales, como madera para construcción, interiorismo y mobiliario, papel y cartón para envases y embalajes, alimentos, tejidos, caucho, corcho, biomasa, leñas y carbón, todos ellos con total trazabilidad y garantías de sostenibilidad.