El Ayuntamiento de Soria prepara ya el nuevo recibo del agua, con adiós al ‘mínimo’
Alegre confirma que en 2026 entrará en vigor el modelo modificado para asumir la amortización de la depuradora de Sinova y señalar tramos de consumo, de manera que pague más quien más gasta

Nueva depuradora de Sinova.
Lleva años hablándose de ello, de modificar el sistema de tarificación del agua de manera que queden claros los conceptos y eliminar esa cuota mínima que no viene a contribuir al ahorro del recurso. Con la incorporación de la nueva depuradora de Sinova se acelera el proceso y el Ayuntamiento prepara ya el nuevo recibo, con adiós a ese mínimo de 40 metros cúbicos que se factura se haya consumido o no y que generalmente se ha señalado como una invitación al despilfarro de agua, sin discriminar entre quienes hacen buen uso de ella y quienes no. La concejala de Obras, Ana Alegre, confirmó las labores de preparación del nuevo recibo, que tiene que entrar en vigor el año próximo. «Durante el 26 tiene que estar», expresó la concejala.
Hace unos días el pleno aprobaba por unanimidad el añadido al convenio con Acuaes, la Junta y el Ayuntamiento de Los Rábanos para financiar la infraestructura de depuración. Un acuerdo con el que se saben ya las cantidades que hay que amortizar y que se repercutirán en el recibo. Además de sufragar la instalación, el documento asume los gastos de mantenimiento de la depuración y del abastecimiento, con tramos dependiendo del consumo. Se trata de «quitar ese mal conocido como ‘mínimo’», señaló Alegre, quien refirió cómo se incorporará una «cuota de mantenimiento», de modo que el que «más consume más pagará».
«Nos han pasado ya datos» y los servicios económicos y técnicos están ya trabajando sobre ellos. Además de la eliminación del mínimo y las cuotas por tramos, una de las novedades deriva de la entrada en servicio de la depuradora.
La planta de Los Rábanos iba a costar 50 millones de euros cuando la capital se sumó al proyecto conjunto de depuración en febrero de 2019. Al final ha costado 85 millones, debido a las complicaciones sobrevenidas. Fundamentalmente dos: la dificultad de perforar el túnel emisario hasta Los Rábanos en un terreno con bastantes fracturas y el alza de los precios de los materiales. Entre unas cosas y otras el coste se ha disparado, pero no así las obligaciones financieras de la capital.
La participación municipal aumenta, pero no en la misma proporción que lo hace el coste total de la depuradora, sostenido en buena parte por los fondos europeos y la transferencia de la Comunidad Autónoma. Si Soria iba a amortizar inicialmente 16,1 millones, ahora son 18 millones los que tiene que incorporar al recibo. Una ‘devolución’ que se realizará a lo largo de lustros y que de manera más inmediata supondrá una media de dos euros mensuales. Es decir, 24 euros al año.
En la nueva tarifa, pues, hay que añadir la amortización de la depuradora, recordó la concejala de Obras y en este sentido del tratamiento el Consistorio trabaja además en «ver cuánto va a costar el mantenimiento de esa depuradora» y el personal. Si bien el coste de la planta al final «ha sido mucho más alto», lo que es «la amortización de la obra ha quedado similar». Porcentualmente en un principio el municipio se hacía cargo del 32% de la inversión y ahora lo hace del 21%. En euros, algo menos de dos millones sobre el coste calculado en febrero de 2019.
Del nuevo recibo del agua y de la eliminación del mínimo viene hablándose desde hace años. El Ayuntamiento ha sido consciente de esta necesidad y, con la incorporación de la planta de Sinova, ha considerado que ha llegado el momento oportuno.
En unas semanas, además, el municipio se encargará de gestionar la depuradora. «En un mes la depuradora habrá cumplido ese año de traspaso, de funcionamiento par [comprobar] que todo ha ido bien», recordó la concejala de Obras. Esto señala el paso al «100%» de la gestión a manos de la empresa mixta del agua.