Heraldo-Diario de Soria

Raúl Martínez, concursante y finalista de ‘GH20’: «Es una experiencia única»

Regresa a Soria sin intención de volver a la tele aunque reconoce que «pensaba que el concurso iba a ser más entretenido, hay mucho tiempo para el aburrimiento»

Raúl Martínez.

Raúl Martínez.MonteseguroFoto

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Raúl Martínez. Soriano y finalista de ‘Gran Hermano 20’. En su perfil del programa en la web de Tele 5 daba unas pinceladas sobre él: «Emprendedor y cerebrito, se define como estratega, impulsivo, rencoroso y ambicioso. Es aficionado al póker, está interesado en la bolsa y se ha iniciado en las criptomonedas. ‘Yo nunca tengo techo. Mi vida es una partida de póker diaria desde hace cinco años’. Si ganase el maletín, lo invertiría».

Tras el fin del reality, que estaba pensado para durar 99 días y se terminó abruptamente cuando los concursantes llevaban un mes y medio de convivencia, Raúl Martínez ve las cosas con la perspectiva de llevar ya unas semanas en casa habiendo digerido la experiencia que le ha llevado a ser el primer soriano, en sus 20 ediciones, en poner el pie en la famosa casa de Tele 5.

«Siempre me ha gustado el formato y me ha llamado la atención este programa. Hice la solicitud pero no me cogieron. Sin embargo, el programa me contactó para que hiciera la solicitud de nuevo y de ahí pasé al cásting presencial... Y a la casa. Este año no contaba con ello, pero organicé todo para poder entrar», indica. El soriano, respecto a lo que llamó la atención sobre él, cree que «los logros que he conseguido. Soy fisio, aunque no ejerzo, jugador de póker profesional, tengo dos negocios... Soy muy echado para delante, decidido... Al final dentro de la casa hay personalidades de todo tipo».

Así que cuando le dijeron que era uno de los 18 concursantes no se lo pensó. «Tengo dos socios y dejé todo bien cubierto para mi ausencia porque quería vivir esta experiencia». A la casa de Tres Cantos llegó sin tener ninguna información. «Te quitan el móvil cuatro o cinco horas antes. La verdad es que ese rato, el primer día, se hizo largo. Desde las 19.00 horas hasta más de las 00.00 horas que entré estuve incomunicado. Fue un rato estresante porque se junta también con los nervios del momento...». A pesar de ello, recuerda ese primer día «con una sonrisa». A partir de ahí, la convivencia fue marcando las jornadas con gente más y menos afín al soriano. «Con casi todos me llevo bien», asegura a la vez que añade que «por muy agradable que seas o muy diplomático que intentes ser, al final son 24 horas en cuatro paredes con las mismas personas y los conflictos son inevitables». Sin embargo, destaca, «en mi caso fueron pocos». Unos conflictos, asevera, «que se producían, sobre todo, por el tema de la comida. Y eso que ganábamos las pruebas y teníamos el presupuesto máximo pero ahí es donde se produjeron la mayor parte de los roces».

Respecto a las pruebas semanales, explica que «se realizan durante tres o cuatro días de una semana y durante unas horas estipuladas. Estas horas «son las más entretenidas del día» ya que, en general, recuerda la estancia con mucho tiempo «de aburrimiento». Este es tal vez el punto que más le ha decepcionado al concursante soriano. «Pensaba que iba a ser más entretenido». De todas formas, «es una experiencia única y me lo he pasado bien» aunque, por otra parte, no descarta que a la audiencia le haya parecido «aburrido». Este extremo, sumado a otros factores como «un formato que lleva muchos años y que puede estar un poco quemado, la emisión en paralelo de ‘La isla de las tentaciones’, las plataformas que han hecho mucho daño...», enumera Raúl provocaron la decisión de recortar muchos días el concurso. Una decisión que los concursantes entendieron «una vez que se fue eliminando a gente. Cinco en una semana... No era normal lo que dejaba claro que la audiencia no estaba apoyando el programa».

Un mes y medio del que se lleva varios amigos nombrando, sin dudar a Íñigo, Josema y Edurne dejando al otro lado a Patricia y Christian. Un mes y medio, también, en el que estaba prohibido fumar. «Lo llevé mal la primera semana pero soy fumador social y aunque tras salir de la casa volví a caer lo cierto es que ahora, después de las Navidades, estoy intentando dejarlo».

Por último, Raúl Martínez menciona la emocionante final. Aunque fue el primer finalista expulsado, quedando como el cuarto clasificado, indica que ese día «flipé con todo. Me impresionó todo. El plató, las dimensiones, cuando llegué, la organización, el público...». Además, agradece el guiño que el programa tuvo con Soria, con vídeos de sus amigos y también del torrezno. «Siempre llevo a Soria por bandera y me pareció muy emotivo». También recuerda cómo el presentador del formato, Jorge Javier Vázquez, le ‘empujó’ a pedirle matrimonio a su novia, pero Raúl dijo que lo haría «si ganaba». Así que habrá que esperar. Tras este importante paréntesis en su vida, Raúl Martínez ha vuelto a Soria y a ponerse al frente de sus negocios. Tras su salida de la casa estuvo un par de días en Madrid «donde me paraban por la calle y me pedían fotos». En Soria, destaca, «me ha pasado también con alguna señora mayor seguidora del concurso» pero ahora esta etapa ya ha pasado y vuelve a su tierra «sin intención de volver a ningún otro programa y de centrarme en mi vida pero sin decir que ‘no’ si me llamaran de algún programa para ser colaborador». Todo ello manteniendo todavía el pelo blanco que se tiñó durante su estancia en el concurso: «Se me puso la cabeza loca, surgió y tiré adelante con ello».

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