Empresas
Nuevo bandazo de Engel que paraliza la producción de cannabis en Ondara
El ERTE afecta a los 42 empleados en plantilla, aunque con la previsión de dejar activos unos ocho que asuman el cambio de semillas a la espera de un ‘milagro’ en forma de inversión que reactive la actividad

Detalle de la plantación de cannabis medicinal en Ondara.
Un paso para adelante y tres para atrás. Así puede resumirse la historia de la empresa Ondara desde que se lanzó al cultivo de cannabis. Todos los esfuerzos de la plantilla para sacar adelante la producción quedan de nuevo en nada después del enésimo bandazo del propietario, el estadounidense David Engel. La firma paraliza su producción en espera de una nueva variedad de semillas y entre tanto, lograr la inyección de capital que permita resucitar la empresa. Todo esto aderezado con un nuevo ERTE para toda la plantilla (42 trabajadores) que pretende aprobar sin ningún tipo de complemento o ayuda.
Ayer se celebró un nuevo encuentro entre la plantilla y la empresa para entregar la documentación del nuevo expediente de regulación de empleo (ERTE) presentado. A modo de resumen, la afección es para toda la plantilla durante un año y comenzaría a aplicarse en torno al día 27. Un ERTE que llega sin ningún tipo de complemento para la plantilla tal y cómo sí lo hubo en el anterior, aunque dichos complementos no han llegado a abonarse.
El responsable de Industria de UGT, Pablo Soria, explicó que el expediente es «a mala fe» porque su presentación llega unos días después de extinguirse el anterior expediente, en el que ya no había afectados. Al ser un nuevo expediente y no una prórroga el empresario americano busca evitar la introducción de esos complementos del anterior expediente. El lunes se comenzará a negociar mientras los sindicatos buscan la fórmula para tratar de frenar las intenciones de Engel. Soria recuerda que muchos de los trabajadores, que pasaron más de 4 años en el ERTE anterior, han agotado dotas sus prestaciones de desempleo. «Es un desastre, aunque suene duro, lo mejor es que la empresa quiebre y venga alguien nuevo», explicó.
La decisión de Ondara de un nuevo ERTE supone devolver la compañía al principio del verano de 2025. El problema principal era, y es, la falta de financiación. Engel pretende cambiar ahora de semillas con la introducción de una variedad que va a comprar en Canadá –y para la que ha iniciado los trámites de importación–. En lo que llegan las nuevas plantas la producción quedará completamente parada. El ERTE encaja dentro de esa decisión como fórmula para ‘ahorrar’ el dinero de las nóminas y evitar un posible concurso de acreedores. La previsión es que de los 42 trabajadores de Ondara afectados por el ERTE haya unos 8 o 9, fundamentalmente del departamento técnico, que se mantengan ‘activos’ para llevar a cabo la transición del cultivo.
A pesar de esa decisión, la empresa sigue teniendo que afrontar unos altos costes en materia de energía o de seguridad. El pago de estas cuestiones sigue estando comprometido, pero con el ERTE el empresario estadounidense pretende ganar algo de tiempo en su búsqueda de una solución que de forma definitiva permita despegar a la empresa, aunque ya son pocos los que mantienen la confianza en que eso realmente pueda ocurrir. Cabe recordar que un coste en el suministro eléctrico o la retirada de la empresa de seguridad obligaría al cierre efectivo de las instalaciones de Ondara, aunque, al menos en el plazo inmediato, no se contempla.
Tal y como está explicado la principal batalla de Ondara para su supervivencia es lograr la financiación necesaria que le permita ser una empresa activa, con flujo de caja y producción regular. La opción de Iberaval sigue estando sobre la mesa y la empresa aún no ha recibido la negativa por parte de la sociedad de capital, pero teniendo en cuenta los últimos despidos y el ERTE ahora planteado, parece que el escenario se ha complicado más de la cuenta. Cabe recordar que desde la Junta se comprometió apoyo siempre que se cumplieran algunos requisitos como que la planta estuviera en actividad o que se levantara el ERTE, y eso, a partir del día 27, no se cumplirá.
Otra de las opciones que están sobre la mesa es la posibilidad de que entren nuevos inversores. Es una propuesta que se ha estudiado en otras ocasiones. En este caso uno de los escenarios que se plantean es que alguien adquiera el la mayoría accionarial de Ondara. Hay movimientos, pero ninguna propuesta cerrada ni visos de que pueda ocurrir en un plazo corto de tiempo. En la búsqueda desesperada de financiación otra de las posibilidades con las que cuenta Engel es hipotecar el invernadero. Cabe recordar que la instalación es propiedad del empresario, pero vinculada a otra sociedad diferente a Ondara. Su valor está sobre los 20-25 millones de euros.