Ver el eclipse del 12 de agosto desde un globo en Soria: el planazo que convierte el cielo en mirador

El eclipse solar del 12 de agosto en Soria se transforma en una experiencia única desde un globo aerostático con vistas privilegiadas

Un globo aerostático surca el cielo sobre un paisaje envuelto en niebla, evocando la experiencia única de contemplar el eclipse desde las alturasGetty Images

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El próximo 12 de agosto no será un día más en el calendario. Será uno de esos momentos que se recuerdan durante años, incluso décadas. Y mientras la mayoría se prepara para mirar al cielo desde calles, playas o miradores, en Soria hay una propuesta que rompe con todo lo previsto: elevarse sobre el paisaje para contemplar el eclipse desde un globo aerostático, literalmente por encima del resto.

No necesitas irte más lejos, necesitas cambiar de perspectiva. Esa es la clave que explica por qué esta experiencia está generando tanto interés. La propuesta "Todo mortal – Eclipse 2026", impulsada por el Festival de las Ánimas y avalada por Aerotours, plantea una forma completamente distinta de enfrentarse al fenómeno: desde el aire.

Todo comienza a las 17:00, con recogida en el hotel y traslado hasta Muriel Viejo, uno de los enclaves más adecuados de la provincia para observar el eclipse. Desde allí, el globo despega justo cuando el cielo empieza a transformarse. Tal y como explican desde la organización, se trata de «una experiencia que combina naturaleza, aventura y gastronomía en un entorno privilegiado», diseñada para que el espectador no solo vea el eclipse, sino que lo viva.

A medida que la luz cambia y el entorno se vuelve casi irreal, la sombra de la Luna avanzando sobre la tierra se hace visible. Una experiencia física, perceptible, que solo desde una posición elevada se puede apreciar con claridad. Y ahí es donde todo cobra sentido: no estás viendo un eclipse, estás dentro de él.

El eclipse del 12 de agosto en Soria se convierte en un plan exclusivo: gastronomía, silencio y altura

Cuesta 355 euros. Caro o no depende, en realidad, de cómo se mire. Un paseo en globo al uso suele rondar los 200 euros, pero aquí el contexto lo cambia todo: no es un vuelo cualquiera, es un momento irrepetible.

Durante el trayecto, los asistentes disfrutan de un brunch a bordo acompañado de aperitivo, en un entorno donde el silencio y la inmensidad lo envuelven todo. «Desde el momento en que te recogemos en el hotel, todo está pensado para que solo tengas que disfrutar», detallan los organizadores.

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En un verano lleno de propuestas, esta destaca por ser irrepetible. Además por la paz que brinda. No hay ruido, no hay prisas, no hay distracciones. Solo el cielo mutando poco a poco y la sensación de estar viviendo algo irrepetible.