La cooperativa energética de Caja Rural de Soria cumple 10 años con un millar de socios y 12 GWh de cartera
Megara Energía ya presente en todo el país, con 1.637 contratos y cuenta con delegaciones en la provincia, además de en Madrid y Huelva

Placas solares en una vivienda de la Barriada
Con 961 socios y 1.637contratos la cooperativa energética Megara Energía que nació bajo el paraguas de Caja Rural de Soria cumple diez años consolidándose en el mercado eléctrico con presencia en todo el territorio nacional, dado que está presente en todas las provincias, si bien la mayoría se concentra en en las provincias de Soria y Huelva, además de en Madrid, donde cada día gana terreno de forma exponencial. En este tiempo ha sobrevivido no sólo a las grandes eléctricas, sino a la pandemia, a la crisis energética por la guerra de Ucrania que sí que han acabado por tumbar a otras cooperativas, mientras Megara se ha ido reforzando y cuenta en la actualidad con 12 gigawatios hora de cartera, y sin miedo al futuro con una plantilla formada por cinco personas.
Nació el 15 de diciembre de 2015 con 50 socios como un proyecto de cooperativa de consumidores y usuarios basado en la comercialización de energía eléctrica de origen renovable y con un claro componente social y local, si bien hasta marzo del año siguiente no se empezaron a incorporar nuevos contratos, a partir del alta en el Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE) con fecha de 15 de enero de 2016 y el acuerdo de intermediación y uso de sistema de gestión con otra cooperativa. Y ya en 2017 pudo comercializar por libre comprando la energía en el mercado mayorista y luego ofreciéndola a precio razonable para sus clientes con tarifas propias. Después empezó a ofrecer las comunidades energéticas renovables y los monederos virtuales para el retorno económico por la generación de electricidad, que ya suman 230 contratos.
Megara Energía Sociedad Cooperativa ha sido una de las iniciativas que han surgido en el centro coworking de El Hueco en Soria con la idea de que la energía se convierta en un recurso endógeno local en la provincia además de motor de su desarrollo. Una apuesta por la eficiencia energética, la defensa de la energía limpia y renovable y la vertiente social propia de las cooperativas que supone ayudar a quienes lo están pasando mal. Y pronto se convirtió en la cooperativa de los pueblos y el entorno rural, en un sector eminentemente urbano.
Lo más importante para el director del Área de Empresas Participadas de Caja Rural de Soria, Javier Gracia, que además es consejero de Megara, es que «la cooperativa comercializa energía 100% renovable, es decir, comercializa energía eléctrica de origen 100% español. Y es una cooperativa de origen soriano y con casi 1.000 socios por toda España. A partir de estos dos datos, Megara solo puede producir tranquilidad».
La tranquilidad de precio bajo. «La que da que las energías renovables hayan ido manteniendo los precios de la electricidad a la baja en España. Es un hecho. Solo hay que comparar el porcentaje de energía producida por tecnologías renovables y sus precios horarios en los distintos países de la Unión Europea. A mayor penetración de renovables, menores precios horarios».
Pero también «la tranquilidad de que esa generación de energía sea nacional, ya que Megara no importa ninguna energía, lo que nos mantiene al margen de conflictos externos», sostiene Gracia.
Sin olvidar «la tranquilidad que da saber que hay una empresa soriana que comercializa energía eléctrica. A la que podemos recurrir. Con un Consejo Rector en Soria y unos empleados en Soria, Madrid y Huelva».
Y «la tranquilidad que da saber que ha diseñado un monedero virtual, que pone en valor cualquier generación distribuida. Podemos sumar todos los consumos y compensarlos con todas las generaciones, sin límite por distancia. Ahora Megara ha puesto en valor todos los tejados de todos los pueblos. ¿Por qué no poner generación en la nave agrícola de nuestros pueblos para cubrir hasta el 100% de la factura de electricidad de nuestros hijos en Albacete, Cuenca o Barcelona?».
Además, asegura que la tranquilidad que nos da Megara «la traen otras muchas cooperativas energéticas». Porque todas están integradas en la Unión Nacional de Cooperativas de Consumidores y Usuarios de Energías Renovables (Unccue) y colaboran entre ellas.
«Hemos resuelto infinidad de problemas con las distribuidoras eléctricas dando un servicio que no ofrece ninguna otra comercializadora de gestión de acometidas, autoconsumos y altas. Y todo gratuito para los socios», sostiene el vocal del Consejo Rector y responsable de expansión de la energética, Francisco Martín Hidalgo.
El nombre lo eligió el grupo de sorianos promotores de este proyecto de economía social que está siendo impulsado por Caja Rural de Soria y otros actores de la sociedad soriana que, además de comercializar energías de origen renovable, buscaban hacer actuaciones divulgativas en favor del ahorro y la eficiencia energética, así como para paliar la pobreza energética que sufren cada vez más ciudadanos.
Soria sigue acaparando buena parte de los contratos, uno de cada tres, pero también se concentran en Huelva, donde unos años después del nacimiento de Megara se abrió la segunda delegación. Ya en 2024 en Madrid se puso en marcha la tercera oficina de la cooperativa energética para el impulso de las comunidades energéticas a través de las renovables.
La idea de ubicarse en Madrid surgió de la propia expansión de Caja Rural de Soria en la comunidad madrileña con diez nuevas sucursales. Se trataba de complementar el servicio con proyectos de instalaciones de energías renovables que además serían apoyados por la entidad financiera. De ahí a ofrecer las comunidades energéticas a partir de fotovoltaica, siguiendo el ejemplo de Castilfrío de la Sierra en Soria, y de Arroyomolinos de León en Huelva. De hecho, ya trabaja en dos proyectos de comunidades energéticas en polígonos industriales de Madrid, que se sumarían a otros dos en cartera en Burgos y Huelva.
No obstante, la tramitación es lenta. Lleva mínimo tres o cuatro años desde que se empieza con la creación de una comunidad de este tipo hasta que se hace realidad, según reconoce Martín Hidalgo.
Después de estos diez años la cooperativa «está más fuerte que nunca» y «en un punto muy bueno para seguir creciendo». Son muchas las que se crearon al mismo tiempo que Megara Energía y se han ido quedando por el camino. Otras se mantienen con apenas 200 ó 300 contratos, mientras que Megara casi llega al millar de socios y a los 1.700 contratos. Ahora quiere abrirse a zonas donde está menos implantada y centra sus esfuerzos en crecer en Madrid, y mientras, seguir al mismo ritmo en Soria y Huelva, gracias a una plantilla ya conformada por cinco personas. El objetivo es acabar convirtiéndose en una eléctrica mediana mejorando el mundo rural.