Aparecen restos de un posible ritual de santería en el cementerio de Soria
La figura se encuentra mutilada y encima de una tumba antigua

Imagen del Cristo en una tumba de El Espino.
Lo más normal es que tumbas y nichos de cementerios tengan flores. En algún caso, el recuerdo hacia los seres queridos se expresa en escritos, dibujos y hasta fotografías. Extraño y cuanto menos llamativo resulta lo que hay encima de una tumba del cementerio de Soria, a priori más propio de un posible ritual de santería que otra cosa.
Se trata de una imagen, aparentemente de madera o resina, aparecida encima de una tumba del cementerio del Espino: un Cristo vandalizado, sin brazos ni piernas y con el pelo pintado de rojo. A la figura se le ha atado al torso una tela de arpillera en forma de falda, atada a la cintura con una cuerda gris.
Por detrás de la cabeza aparece lo que podría ser una peluca, también pintada de rojo, del mismo color que el pelo del Cristo. Llama la atención que se trata de un Cristo negro. Este tipo de cristos es una imagen de Jesús con piel oscura, venerado sobre todo en América Latina y algunas zonas de España.

Imagen en la tumba de El Espino.
La lápida sobre la que se encuentra la figura está prácticamente a ras de suelo, esto es, carece de montículo funerario con el que ahora se presentan las lápidas. No en vano, la tumba data de 1955.
La tumba sobre la que se encuentra esta imagen pertenece a un varón enterrado hace más de 70 años. Junto a la lápida, en la parte frontal, puede verse una cruz de hierro antigua y la típica chapa ovalada con la inscripción del fallecido, blanca y metálica esmaltada.
En algunos foros se relaciona el pelo rojo y la tela de arpillera como elementos propios de los rituales de brujería, sin obviar el vandalismo que presenta la imagen del Cristo, sin brazos ni piernas.