Un centenar de bancos de la Dehesa de Soria, dañado por vándalos
Los destrozos acumulados son visibles con pérdida y rotura de listones, mientras el Consistorio prepara un pliego de sustitución de asientos del parque y otras zonas verdes

Un señor se sienta en un banco roto de la Dehesa.
El vandalismo acumulado por los bancos de la Dehesa es bien visible. Basta con darse una vuelta para percibir cómo a muchos les faltan listones, mientras que a otros se los han intentado arrancar sin conseguirlo del todo, dejando roturas. En ocasiones, las tablas siguen rotas en su lugar, más frecuentemente se ve el hueco de su ausencia. Los bancos del parque son pasto de la barbarie de unos pocos y si a esto se le suma las abundante suciedades de los pájaros en algunas unidades, la antigüedad, las pintadas y la falta de mantenimiento la imagen no es la más acorde con un parque que, por lo demás, está bien cuidado. Prácticamente un centenar de bancos presenta daños, según ha constatado sobre el terreno Heraldo Diario de Soria (la cifra incluye un par en Nicolás Rabal, en el paseo de invierno de la Dehesa). Algunos son bastante considerables e impiden sentarse, al menos con comodidad. En otras ocasiones los listones desaparecidos son los de las partes vueltas, de manera que el público los puede seguir utilizando sin aparente merma de bienestar. Pero el mensaje de ausencia de conservación parece claro.
Desde el Ayuntamiento son conscientes del problema y se aprestan a remediar la situación que salta a la vista. El objetivo es una sustitución paulatina y general de los asientos, no sólo de la Dehesa, sino también de otros parques. La concejala de Obras, Ana Alegre, confirmó que el Ayuntamiento prepara un pliego en este sentido.
Se trata de un «plan de cambio de bancos», refirió Alegre, una especie de plan director para la céntrica zona verde y otras como el Castillo o Santa Bárbara, donde la obsolescencia ya es notoria.
El Consistorio considera que no merece la pena andar reparando los bancos tabla a tabla. Ni que el almacén municipal tenga que ocuparse de esta tarea, más allá de reparaciones puntuales. Por eso se persigue contratar a una empresa que vaya sustituyéndolos. Hay cientos y la inversión necesaria es elevada. La solución pasa por un contrato de varios años de duración, en el que la firma adjudicataria cambie un cierto número de unidades en cada ejercicio.
Alegre explicó que esta tarea ya cuenta con partida presupuestaria, de manera el dinero no es impedimento. El Ayuntamiento dejará pasar las fiestas y lanzará luego el procedimiento, con lo que la eliminación de los bancos dañados y su reemplazo por otros nuevos puede comenzar a la vuelta del verano. El primer lugar de operaciones será la Dehesa.