Heraldo-Diario de Soria

Ruiz Zapatero: «La juventud debería cuestionarse más las cosas y protestar»

El hasta ahora vicerrector termina ocho años de mandato en el Campus Duques de Soria de la UVA y se marchará un año a Sevilla a investigar para regresar luego de nuevo a Soria

Ruiz Zapatero, vicerrector en funciones.

Ruiz Zapatero, vicerrector en funciones.MONTESEGUROFOTO

Félix Villalba
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Felix Villalba
Soria

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Está de mudanza, colaborando en el traspaso con la que será su sustituta como vicerrectora del Campus de Soria de la Universidad de Valladolid, Inés Ortego, de la que destaca su ayuda para poner en marcha del Grado de Actividad Física y el Deporte. Ha ofrecido toda su colaboración a pesar de que él apoyo a la candidatura de Carmen Camarero, que llevaba otro vicerrector en la candidatura, frente a la finalmente ganadora Pilar Garcés. Pedirá un año sabático para investigar en la Universidad de Sevilla, que también le servirá de desconexión y para «saberse ir». A José Luis Ruiz Zapatero le preocupa el futuro de los jóvenes y de la universidad, la ausencia de participación y la necesidad de cambiar el modelo de formación académica. Licenciado en Ciencias Empresariales por la Universidad Autónoma de Madrid y doctor por la Universidad de Valladolid (UVA), tras el año sabático volverá a su pasión, la docencia, en Soria, a un campus que hace «una investigación de vanguardia» y a una provincia que cree que debe abandonar el victimismo.

Pregunta. Durante sus ocho años de mandato, ¿cómo ha visto la relación de la UVA con Soria?

Respuesta. Yo creo que hemos abierto un poco la Universidad a la sociedad soriana, que hemos situado el Campus de Soria en una dimensión también nacional e incluso internacional. Hemos posicionado a la Universidad en el Plan Soria como un actor importante económico, social, cultural. Mediante esas ayudas, de la Junta y la Diputación, hemos conseguido aumentar y cumplir lo que dijimos en el 2018: tres másteres online o semipresenciales, con un aumento de la matrícula de más de un 35% y un coste pagado por el Plan Soria del 75% de la matrícula en másteres. Yo creo que eso es abrirse. Hemos colaborado con el Ayuntamiento de Soria con programas de inserción de empleo. Hemos colaborado con el Gobierno de España, la última vez desbloqueando con el CSIC el Centro de los Alimentos. En el ámbito de las empresas, que nos interesa mucho, hemos reforzado vínculos con FOES y con Cámara de Comercio. Participamos junto a ellos en múltiples cuestiones y en el edificio I+D+i, pues hemos hecho, pese a la oposición de algunos, unos alquileres a 4 empresas, cuatro llevamos ya de momento, que son tecnológicas, algunas de ellas con base en la UVA, spin-off de la UVA, donde tenemos ahora mismo ahí enfrente [señala la ventana de su despacho] trabajando a más de veinticinco personas.

P: Habla de «oposición de algunos». ¿Ha habido mucha oposición al desarrollo de sus planes?

R: Sinceramente, creo que no. Yo lo que echo más en falta es participación, lo he dicho públicamente y los datos de las elecciones me dan la razón. Lo que echamos de menos es más presencia, más participación y más actividad. Seguro que nos hemos equivocado, pero es mejor participar y equivocarse.

P: ¿Es posible la facultad de Medicina en Soria?

R: No, yo creo que no, sinceramente. Lo hemos dicho alto y claro. Entre el 2018 y el 2025 se pusieron diez grados en todo el distrito UVA, cinco en los campus, uno de ellos en Soria, el grado de Actividad Física y del Deporte. Tenemos tres grados en exclusividad. Somos líderes en Enfermería y en Fisioterapia. No pensamos que en el corto plazo se cumplan las condiciones necesarias para poner Medicina. Lo decimos públicamente y nos trae a veces críticas que aceptamos. Creo que se puede bosquejar, y lo hemos dicho también, porque también somos ambiciosos, algún otro tipo de estudio relacionado con la ingeniería informática o de datos, donde tenemos ya trabajos que pasaremos al nuevo equipo que puedan ir en esa línea.

P: ¿Es factible entonces un nuevo grado?

R: Sí, estamos con un grado tentativo de Ingeniería Informática, de Datos. El nombre sería algo en la línea de la inteligencia artificial. En esta última legislatura hemos constituido un centro de cálculo de inteligencia artificial en Valladolid, con el apoyo del Ayuntamiento de Valladolid. Se podría replicar en Soria perfectamente en forma de grado o de microcredenciales, que es otra cosa que suena menos, pero que fue pionera en Soria también en la Escuela de Agrarias. ¿Qué es esto? Formación a demanda, menos rígida y más hecha a favor de lo que las empresas nos piden. Hemos sido pioneros en la UVA con dos microcredenciales de teledetección automática. Yo creo que el futuro va por esa formación menos rígida y menos encorsetada, pero también escuchando a la sociedad y viendo unos recursos que son públicos y limitados.

P: ¿La sociedad valora suficientemente el Campus en Soria?

R: Quiero pensar que sí. Lo que percibo más es, a veces, el desconocimiento, pero cuando lo explicas la gente lo valora. Lo valora porque somos un motor educativo, económico, también social, cultural, ponemos juventud en una ciudad como Soria, en una provincia, y tenemos ahora mismo un cuarenta y tantos por ciento de nuestros alumnos de fuera de Soria y de fuera de España. Tenemos el 8 o el 9% de los erasmus de la UVA. Yo creo que eso se valora. Quiero pensar que sí.

P: ¿Cuesta atraer al profesorado a Soria?

R: Sí, sí, somos claros en eso. La estabilización, 258 en la última consulta de profesorado en los cinco centros, en todas las categorías, que son muchas y no voy a enumerar. Pero sí cuesta. Deberíamos poder seguir trabajando, porque además la carrera universitaria, resumiéndolo mucho, es muy larga para el alumno o alumna que quiere pasar a la docencia, muy poco remunerada y muy costosa en el trabajo. Entonces, hay que renovar. Y ha sido una de las obsesiones de este equipo rectoral que termina ya su mandato, porque la edad media del profesorado en la UVA, en los cuatro campus, son 54 años. Nuestro capital humano es lo mejor que tenemos, pero está envejecido. Hay que meter sangre nueva, hay que sacar plazas nuevas.

P: Pero siempre es más fácil que vayan profesores a Valladolid que a Soria…

R: Sí, Soria debería, en mi opinión, y hay algún proyecto que se podría retomar en el Plan Soria, discriminar positivamente, que luego no es una ciudad barata en alquileres. Pongo un ejemplo claro: un Profesor Ayudante Doctor, que ha hecho una tesis y que viene como primer destino a Soria, cobra 1.500 euros al mes. ¿Cuánto cuesta alquilar un piso en Soria? Ahí lo dejo. No es barato.

P: Ha habido una inversión relevante en las infraestructuras. Está terminado edificio de I+D, pero han quedado pendientes las instalaciones deportivas...

P: No solo las instalaciones deportivas, un proyecto que está rematado, que puede salir a licitación después del verano. Esto de los tiempos en la Universidad es así. Este equipo rectoral recogió el edificio I+D en las mismas condiciones, estaba licitado y no se había puesto ninguna piedra todavía. Se hizo. Yo espero que en el futuro, con lo que nos anunció la Junta de Castilla y León, de esas inversiones extraordinarias en infraestructuras, tengamos instalaciones deportivas, salas de simulación y dependencias para los cinco centros, porque el campus de Soria, afortunadamente, pero también a veces desgraciadamente, se revienta por sus costuras porque está creciendo. Eso es bueno, pero necesitamos más de los 18.500 metros cuadrados que tenemos. Y esos, y miro hacia dónde se va a construir, pueden ser un desahogo. Ojalá lo veamos pronto.

P: ¿Necesitaría más terreno todavía la UVA?

R: No, yo creo que con el que tenemos allí al fondo del campus y la inversión, que son siete mil y pico metros, construir cinco mil metros, con eso tenemos campus, serían unos 23.000-24.000 metros cuadrados para tiempo. También hay otro tema que me gusta dejar claro y que lo he comentado ya con el nuevo equipo rectoral: la antigua sede de Magisterio, en Ronda de Eloy Sanz Villa. Esas tres plantas de ese edificio donde estuvo alojada la entonces Escuela de Magisterio y de Educación, es propiedad de la UVA. Este mes de octubre acaba un contrato de cesión por veinte años a la Junta de Castilla y León, porque el Centro Superior de Formación del Pofesorado se traslada a Garray. Creo que otra visión estratégica importante es posicionar ese edificio negociando con todas las administraciones, Ayuntamiento, Junta, Gobierno de España, para tener, esto es una opinión personal, una instalación en el centro de Soria y también resolver otro tema que nos preocupa mucho, que es la residencia universitaria que está alojada en un edificio que no es propiedad de la UVA.

P: ¿Cuál es lo más positivo, en lo personal, de estos ocho años.

R: En lo personal, me llevo una experiencia de gestión buenísima. Yo disfruto con la gestión universitaria. La he conocido, me ha permitido conocer mi casa, que es la UVA, por dentro. He aprendido mucho de los miembros del equipo rectoral y de mucha gente, no solo del campus de Soria. He visto la solidaridad que hay entre los cuatro campus. Me siento honrado de haber pertenecido al equipo de Antonio Largo, lo he dicho públicamente y lo seguiré diciendo. Y en lo personal ha sido una etapa con mucho trabajo, pero también con mucha ilusión y el balance es positivo

P: ¿Es más difícil ser vicerrector en Soria?

R: Sí, sí, porque lo he dicho también públicamente y me ha costado alguna crítica, que acepto todas. Creo que tenemos que abandonar ese victimismo y esa cuestión de que a Soria nunca llega nada, porque, primero, no es verdad y, segundo, porque es mejor ir a los centros de decisión con razones y no con peticiones trasnochadas o victimistas. Entonces, yo creo que eso nos ha llevado a poder avanzar más.

P: ¿La parte negativa de estos años?

R: No haber llegado a las instalaciones deportivas, no haber llegado a estabilizar, a ser más atractivos para solicitar y estabilizar profesorado, no haber podido ayudar más a los investigadores para crear ecosistemas que permitan que nos reproduzcamos, no con financiación solo pública, sino con financiación competitiva de proyectos nacionales e internacionales. Se está haciendo una investigación de vanguardia en la Universidad de Valladolid en su Campus de Soria y estamos captando mucho dinero que hace unas décadas era impensable. Eso, por un lado, y en el personal técnico de administración y servicios, pues deberíamos haberlo podido estabilizar más. Tenemos 53 personas, todas ellas necesarias para que esto funcione, pero tenemos un 60% que todavía no está funcionarizado. Ojalá podamos hacerlo y podamos aumentar la retribución también. No estamos entre las universidades que más pagan a su gente. Hay que cuidar la educación del país, también la universitaria.

P: ¿El año que va a pasar investigando en Sevilla le va a servir también de desconexión?

R: Sí, sí, claramente sí. Fernando Tejerina, que yo creo que es uno de los mejores rectores vivos que hay en la Universidad de Valladolid, me decía que es difícil llegar, pero es más difícil saberse ir. Entonces, yo creo que hay que saberse ir y lo mejor en un campus como Soria es desaparecer una temporada para que vengan otros con estilos distintos, con formas de hacer diferentes. Esto tampoco es una competición, vamos en el mismo barco que es la UVA y yo pienso remar a favor de quien esté en este despacho siempre.

P: ¿Volverá a Soria?

R: Sí, no tengo ninguna duda.

P: ¿Hay mucha política en la Universidad?

R: No, no lo he detectado. Es algo que me ha sorprendido negativamente, porque yo creo que el hombre es un ser político, sin ninguna duda, y que la universidad, quizá me voy haciendo mayor, que yo conocí hace 40 años en la Autónoma de Madrid no se ha visto reflejada en la Universidad de Valladolid que yo veo aquí. Hay menos debate, hay menos polémica. La juventud debería a veces cuestionarse más las cosas y protestar, lo digo sinceramente. La universidad es el reflejo de la sociedad en la que vivimos. A veces creo que deberíamos despertar más para ser un foco plural, desde el respeto, que nos hace mucha falta para convivir en paz, no polarizar, sino simplemente poder entenderse con el distinto. Creo que eso no lo cultivamos demasiado porque vamos un poco cada uno por nuestro lado. Esa falta de unión y esa falta de debate yo la echo de menos.

P: Pues si uno de las objetivos de la universidad es formar ciudadanos críticos, algo falla.

R: Sí, sí, yo lo digo públicamente y tendremos culpa en ello. Además es preocupante, porque detecto algo en la sociedad que me resulta muy, muy triste, de verdad, en alumnos de 20 años, que es la convicción de que nada puede cambiarse. Esto, con 20 años, me parece casi un delito. Que hayamos hecho una sociedad donde chicos y chicas de 20 años no piensen que pueden cambiar el mundo, me resulta muy triste. A lo mejor no lo podemos cambiar, pero al menos queramos cambiarlo. Y eso sí lo echo de menos con los alumnos un poco. Hay que despertarles esa sobreinformación que tienen para que tengan más criterio propio, un pensamiento crítico y desde la razón propia basada en datos. Veo mucho estereotipo, mucho comportamiento que está adocenado. Eso me duele.

P: ¿Cómo ve el futuro del Campus y el de Soria?

R: El de la Universidad de Valladolid y de su Campus, bien. Y me quedo en bien porque será el futuro que nosotros queramos tener. Es decir, tendremos que construirlo día a día. Y lo mismo en la ciudad y en la provincia de Soria. Creo que realmente nos sobra victimismo, y nos sobra el no creer lo que podemos hacer y nos falta mayor colaboración y mayor entusiasmo. Una de las cosas que todavía conservo es la ilusión, porque yo creo que el día que no tenga ilusión por hacer algo, lo que sea, me dedicaré a otras cosas. Esa ilusión hay que recuperarla, hay que transmitirla y luego ser conscientes de lo que tenemos. No pedir un Campus de Soria en el que querer poner unos estudios punteros de Anatomía, porque no tenemos médicos ni cirujanos para poder hacer eso en el Campus de Soria. Pero sí tenemos una facultad de Medicina en Valladolid, que podemos colaborar con ellos, podemos mirar más a nuestro entorno, podemos mirar en colaborar con la inteligencia artificial. La universidad y el modelo tradicional está cambiando y va a cambiar muchísimo más en muy poco tiempo. Me preocupa, por un lado, gente cada vez más mayor, por otro lado, entorno cada vez más cambiante, por otro lado, jóvenes que no les dejamos entrar a este mundo, se lo ponemos difícil. Si no somos capaces de solucionar esa ecuación, el sistema tradicional de enseñanza dentro de poco no va a servir para nada. Hay polémicas abiertas y entro en ellas:los trabajos de fin de grado, los TFG, algo relativamente nuevo. Algunos, entre los que me encuentro, estamos ya diciendo que hay que quitarlos, que hay que pensar de otra manera, que los alumnos pueden hacerlos con la IA. Estamos invirtiendo cada vez más en mecanismos, fíjese la perversión, que nos permitan detectar si nos están copiando. O sea, vamos por detrás de la tecnología. Hay algo que la IA no va a poder hacer nunca, que es el relacionar las cosas, el tener un criterio propio y el formarse una opinión para solucionar problemas reales. Si no somos capaces de formar a nuestros alumnos en esto y seguimos con modelos tradicionales de estudio repetitivo y memorístico, vamos a por un camino que yo no comparto. Es un reto no solo de la Universidad de Valladolid, sino de toda la Universidad, de la sociedad y a nivel global y mundial.

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