Infraestructuras
La renovación del viaducto del río Golmayo en Soria costará 3 millones
El sistema antisuicidio será «resistente, no apto para trepar, permeable al viento y con acabados antivandálicos»

Vista parcial de la vía férrea que atraviesa el viaducto sobre el río Golmayo.
El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) está ultimando el proyecto de actuación para el viaducto del río Golmayo. El proyecto contempla una inversión de poco más de 3 millones de euros que incluirá un cerramiento antisuicidos, tal y como se había solicitado con motivo de las obras de conservación de la infraestructura. La previsión es que el proyecto se apruebe en un «horizonte próximo» y posteriormente se darán los pasos administrativos necesarios para la licitación. En estos momentos no se ha fijado un plazo para la ejecución de los trabajos.
Hace ya un par de años que se anunció la intervención sobre la citada infraestructura. Durante las campañas ordinarias de vigilancia del estado estructural de los puentes ferroviarios, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias, Adif, detectó la necesidad de programar actividades específicas de conservación y mantenimiento en el viaducto sobre el río Golmayo, en la capital soriana, que permitan garantizar su durabilidad. Planificada la actuación se decidió incluir una solución antisuicidios.
El boletín del Congreso publicaba ayer una respuesta del Gobierno a preguntas del diputado soriano Tomás Cabezón en la que se dan nuevos detalles de la obra prevista para el citado viaducto. En este sentido se explica que la solución «estudiada» para la conservación del viaducto ferroviario sobre el río Golmayo es que «se contemplan instalar cerramientos metálicos en la plataforma en ambos lados de la infraestructura». Estos elementos estarán «anclados en la zona interior de la barandilla ya existente, conservando así la estética actual del puente».
Desde el Gobierno se recalca que el cerramiento «será de la más alta calidad, resistente, no apto para trepar, permeable al viento y con acabados antivandálicos». De la misma forma «se continuará con este cerramiento por los terraplenes de los estribos». La actuación prevista cuanta con un presupuesto de licitación, con impuestos, de 3.064.122,82 euros, según figura en la respuesta parlamentaria publicada por el Congreso. Además de la cifra global del proyecto, en la contestación se alude a que la parte referente a las estructuras del proyecto el presupuesto material asciende a casi 500.000 euros y que «en el capítulo de obras complementarias , dentro de lo cual se incluye el suministro y montaje de un módulo individual de cerramiento antisuicidio, tiene un presupuesto de 210.649,36 euros.
De cara al inicio de la ejecución de las obras no hay unos plazos definidos, aunque la respuesta deja intuir que antes de que finalice el año podría estar, al menos, licitada la intervención. En este sentido se señala que Adif «ha cumplido en este tiempo con las actividades objeto de su ámbito competencial, que se centran en el desarrollo del proyecto, el cual, se encuentra actualmente en la fase final de su redacción». La aprobación del proyecto está prevista para «un horizonte próximo». Tras ese paso administrativo «será necesario preparar le expediente, incluida la preparación de los pliegos, para posteriormente proceder a la publicación de la licitación de las obras». «El plazo de ejecución se podrá conocer una vez terminada la redacción del proyecto», advierten.
Fue el psiquiatra soriano Ignacio Muñoz Siscart, del Servicio de Psiquiatría del Hospital de Burgos, quien lanzó la voz de alarma en noviembre del año pasado, durante una de las conferencias organizadas por la Fundación Científica Caja Rural de Soria. «El viaducto de Soria no puede seguir así», señaló con rotundidad el profesional, recalcando que el viaducto sufre un goteo de suicidios y que siempre ha sido «un punto caliente» como lo denominó. «Pueden ser pocos suicidios al año pero son muertes evitables».
La petición de una actuación que frenara estas tragedias en el viaducto partió de la Subdelegación del Gobierno de Soria, que fue quien se puso en contacto con Adif para plantear esta necesidad, en noviembre de 2023. «No sería muy complicado colocar un vallado un poco inclinado a lo largo de todo el viaducto para que no se pueda pasar», aseguró el subdelegado, Miguel Latorre, cuando trasladó la petición a Adif en noviembre de 2024.