Soria roza los 5.040 dependientes tras crecer un 18% desde junio de 2021
Las prestaciones a cierre del primer semestre de este año alcanzan las 7.448 frente a las 5.792 registradas hace cinco años experimentando un crecimiento del 28,6%

Soria alcanza los 5.039 dependientes a cierre del primer semestre del año.
El sistema de atención a la dependencia en la provincia de Soria consolida su expansión tanto en número de usuarios como en volumen de ayudas concedidas al cierre del primer semestre del año. Según los últimos datos, la provincia contabiliza 5.039 personas dependientes reconocidas, frente a las 4.268 registradas en junio de 2021. Este incremento del 18,06% refleja el progresivo envejecimiento de la población provincial y el impulso en la tramitación de expedientes, tomando como base la estadística publicada por la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades de la Junta.
Paralelamente, el volumen de prestaciones -que incluye servicios de atención directa y ayudas económicas- ha experimentado un avance aún más pronunciado. Al término del semestre se alcanzaron las 7.448 prestaciones, lo que supone un aumento del 28,59% en comparación con las 5.792 contabilizadas hace cinco años.
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La relación entre ambas variables indica que la cobertura del sistema no solo ha crecido en usuarios, sino también en intensidad: actualmente se otorgan de media 1,48 prestaciones por cada persona dependiente reconocida en la provincia.
En la provincia de Soria son 5.047 las personas con prestación reconocida aunque a cierre de junio de 2026 son 5.039 las beneficiarias con prestaciones concedidas. Estos datos significan que hay 8 personas que no cobran su prestación.
Es decir, en Soria el 99,84% de las personas dependientes con derecho a prestaciones ya las reciben superando en 5,9 puntos la media nacional (94%) por lo que las personas que esperan recibir su prestación suponen el 0,16% del total.
Por otra parte, de las 5.039 personas con prestaciones reconocidas, 2.056 tienen su domicilio en el municipio de Soria y 2.983 en el resto de la provincia.
Desglosando las cifras del mes de junio de este año, 2.671 prestaciones están dirigidas a hombres frente a 4.777 que están concedidas a mujeres. En el primer caso, de las 2.671 prestaciones, 1.094 son de grado I (dependencia moderada):, 855 son de grado II (dependencia severa) y 722 de grado III (gran dependencia). Por su parte, de las 4.777 dirigidas a mujeres, 1.969 son de grado I, 1.455 son de grado II y 1.353 son de grado III. Estas cifras representan el 64,1% concedidas a féminas frente al 35,9% concedidas a varones. Estas cifras resultan de sumar las prestaciones de servicios que son más numerosas al registrar 5.902 a las prestaciones de cuidados familiares que reprentan 1.546.
Para hacer efectiva esta red de protección en toda la provincia, la administración despliega un esquema interinstitucional descentralizado. A través del Acuerdo Marco articulado entre la Gerencia de Servicios Sociales de la Junta de Castilla y León y las corporaciones locales -destacando la labor del Ayuntamiento de Soria y la Diputación Provincial-, se garantiza una gestión coordinada y equilibrada que asegura la cobertura del servicio tanto en el ámbito urbano como en las zonas rurales del territorio.
El aumento sostenido tanto en la cifra de beneficiarios como en el volumen de asistencias otorgadas responde principalmente a tres factores interconectados. En primer lugar, la estructura demográfica de Soria juega un papel determinante: la provincia se afianza como uno de los territorios con mayores índices de longevidad, lo que convierte al envejecimiento en un verdadero reto estructural y dispara de forma inevitable la necesidad de contar con cuidados profesionales.
En segundo lugar, el propio funcionamiento del sistema ha experimentado una mejora significativa en términos de eficiencia. La optimización de los procesos administrativos y la consecuente reducción en los tiempos de valoración han dinamizado los trámites, permitiendo que un número considerablemente mayor de ciudadanos pueda hacer valer su derecho a recibir atención en un plazo mucho más breve que en los años anteriores.
Por último, la oferta de recursos se ha vuelto sustancialmente más diversa y completa. Lejos de limitar la ayuda a una única vía, el modelo actual favorece la complementariedad de apoyos, pasando de un promedio de 1,30 prestaciones por usuario hace una década a las 1,48 actuales. Este enfoque integral permite articular de manera simultánea herramientas tecnológicas como la teleasistencia avanzada, la atención directa a través de la ayuda a domicilio y el respaldo financiero que garantizan las prestaciones económicas directas.