Una conferencia revela cuánta Soria se esconde en el Museo del Prado
Una relación que recorre varios siglos
Una de las galerías del Museo del Prado, la pinacoteca madrileña que conserva el fresco medieval del oso procedente de San Baudelio de Berlanga, en Soria.
Entrar en el Museo del Prado puede convertirse también en un viaje inesperado por Soria. La provincia aparece vinculada a la pinacoteca a través de pinturas medievales procedentes de San Baudelio de Berlanga, artistas nacidos en localidades sorianas, escenas costumbristas pintadas en sus pueblos e incluso una de las representaciones más conocidas de Numancia. Una relación que abarca siglos y que el director adjunto de Conservación e Investigación del Museo Nacional del Prado, Alfonso Palacio Álvarez, repasó este mes de agosto en Cirujales del Río.
El recorrido permite descubrir una presencia soriana que empieza mucho antes de los grandes maestros asociados de forma habitual al Prado. Su punto de partida está en una pequeña ermita situada en Casillas de Berlanga y en unas pinturas románicas que terminaron recorriendo miles de kilómetros antes de que parte del conjunto llegara a Madrid.
Soria conserva en San Baudelio una de sus grandes conexiones con el Museo del Prado
La primera parada conduce a la ermita de San Baudelio de Berlanga, uno de los enclaves artísticos más singulares de la provincia. Parte de las pinturas que cubrieron sus muros se encuentran en el Museo del Prado, donde varias escenas se exhiben en un espacio que reproduce su disposición dentro de la ermita.
JOYA. La ermita de San Baudelio de Berlanga es considerada como una de las joyas del arte mozárabe en territorio de la Península Ibérica, sobre todo por su decoración. LUIS ÁNGEL TEJEDOR.
Entre esas imágenes aparecen escenas como la cacería de liebres, convertida en una de las representaciones más reconocibles vinculadas a San Baudelio. Las pinturas proceden de un conjunto realizado en el siglo XII que mezcla escenas religiosas y motivos profanos.
Su historia posterior resulta tan llamativa como las propias imágenes. Parte de las pinturas murales salió de la ermita durante el siglo XX y terminó repartida entre distintas instituciones. Las conservadas en el Prado regresaron a España en calidad de depósito, según explica la documentación sobre el conjunto.
La conexión con Soria queda así a la vista de miles de visitantes que recorren cada año las salas de la pinacoteca.
Soria aparece en el Museo del Prado a través de varios artistas nacidos en la provincia
San Baudelio representa solo el comienzo. Alfonso Palacio dedicó otra parte de su conferencia a los pintores y grabadores nacidos en distintos puntos de Soria durante los siglos XVIII y XIX cuyas obras forman parte de las colecciones del Prado.
Entre los nombres repasados figuran Joaquín Inza, Bernardo Martínez del Barranco, Alejo Vera, Zoilo del Campo y Angulo, Lorenzo Marín Nazareno, Lorenzo Marín Menor y Pedro Sáinz García.
La relación alcanza también a creadores unidos a la provincia por otros episodios de sus vidas. Es el caso de Ricardo Villodas y de la Torre, nacido en Madrid y fallecido en Soria en 1904.
El recorrido dibuja así un mapa artístico bastante más amplio que el de una única obra medieval: Soria aparece como origen de artistas, escenario de pinturas y territorio vinculado a figuras relacionadas con la historia del arte español.
Soria también llegó al Museo del Prado a través de los pueblos que pintó Bécquer
Uno de los capítulos más atractivos para el público actual lleva la firma de Valeriano Domínguez Bécquer. El pintor realizó en 1866 tres pinturas de costumbres relacionadas con Villaciervos y El Burgo de Osma, según el recorrido presentado por Palacio.
La conexión cobra especial actualidad en 2026. El Prado ha reunido este verano los ocho cuadros de costumbres que Valeriano Domínguez Bécquer realizó entre 1866 y 1867 por encargo para el antiguo Museo de la Trinidad. Tras la desaparición de aquella institución, las obras pasaron a las colecciones del Prado.
Una de ellas lleva incluso la provincia en el título: El baile. Costumbres populares de la provincia de Soria, fechada en 1866.
El detalle cambia la perspectiva del visitante soriano: una escena de costumbres locales terminó formando parte de las colecciones de una de las grandes pinacotecas europeas.
Soria y el Museo del Prado mantienen una relación que también funciona en sentido contrario
El vínculo recorre también el camino Madrid-Soria. La conferencia recordó el depósito en la Diputación Provincial de Numancia, de Alejo Vera, dentro del programa El Prado Extendido. A ello se suma el paso por la capital soriana de El Prado en las calles en 2021.
Palacio incorporó además otras conexiones menos evidentes, como la relación del historiador del arte Juan Antonio Gaya Nuño, nacido en Tardelcuende, con el museo. También abordó Imagen y apariciones de Nuestra Señora de Guadalupe, vinculada al monasterio de sor María de Jesús de Ágreda y mostrada en una exposición temporal del Prado.
Cultura
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