El absentismo del paciente eleva al 6,4% las consultas de hospital suspendidas en Soria
Cerca de 5.000 citas no se han realizado en el hospital en lo que va de año por incomparecencia y casi 23.000 en Atención Primaria. En los procedimientos quirúrgicos también se acrecienta el problema y ya es un 0,71% del total de las operaciones
La Atención Primaria es una de las afectadas por el absentismo del paciente.
Conseguir una cita médica en especializada arroja una demora media de 108 días en la provincia de Soria, según los datos del segundo semestre del año ofrecidos por la Junta de Castilla y León, con picos por ejemplo en neurología, donde hay que esperar, de media, 106 días, en oftalmología, que son 100, o traumatología, con 96. Más de tres meses tope en los que el paciente está pendiente, o no, de acudir a consulta. Y es que no todos aquellos que cuentan con una cita concertada se presentan ante el médico. Es lo que se denomina absentismo del paciente y en Soria va en aumento en el presente año.
Según la información de la que dispone la Gerencia de Asistencia Sanitaria de Soria, hasta el pasado mes de julio eran 4.913 consultas externas programadas en el hospital las que habían sido suspendidas por incomparecencia del paciente, eso representa un 6,41% del total de citas, lo que evidencia un alza de un 0,20% en la comparativa anual de ese mismo periodo –166 consultas más desaprovechadas–.
Es cierto que la situación se había corregido en cierta medida el año pasado a tenor de las cifras anteriores. Si entre enero y julio de 2023 se registraron hasta 6.385 consultas suspendidas por incomparecencia, el 7,94%, un año más tarde fueron 5.079, el 6,42%, y el pasado 2025 fueron 4.747, un 6,25%. Es decir, hay incremento pero no se llega a los número de hace tres años.
Es significativo que de las 4.913 consultas suspendidas por que el paciente no se presentó, 1.754 fueron primeras consultas y 3.154 consultas sucesivas.
Con respecto a los años completos, en 2025 el 6,33% de las consultas externas no se utilizaron (7.948), pero la situación había ido mejorando porque el ejercicio anterior habían sido 8.393 (el 6,45%) y el precedente 10.643 (7,81%).
Evidentemente el problema no es exclusivo de la Atención Hospitalaria, teniendo en cuenta que el volumen de citas es mucho mayor en Atención Primaria.
En este último caso, el absentismo del paciente es igualmente notable y también creciente. Hasta 22.856 consultas programadas no se han materializado en este año porque nadie ha acudido. Es un 4,53% con respecto al total de consultas programadas en primaria, tanto del médico de familia como de enfermería y también de pediatría.
Y no va por buen camino con un previsible aumento cuando termine el año. Sólo hay que comparar con lo que ocurrió en 2023, cuando fueron 34.327 (3,91%) las citas suspendidas por incomparecencia;bajaron a 29.420 consultas en 2024 (3,34%) y repuntaron de nuevo en 2025 con 35.004 (3,99%).
Por otro lado, el tiempo medio de demora de los pacientes en espera estructural de una operación quirúrgica se va a los 75 días, y se alarga hasta los 236 en el caso de quienes rechazan operarse en un centro alternativo. Hay que recordar que la Gerencia de Asistencia Sanitaria de Soria externaliza a centros privados intervenciones quirúrgicas, como las de cataratas en oftalmología e intervenciones de cadera y rodilla en el de traumatología, para agilizar la lista de espera, pero es el enfermo quien decide si acepta esa derivación a un hospital que no es el público.
Entre enero y julio han sido 26 los procedimientos quirúrgicos programados que no se han llevado a efecto por incomparecencia del paciente, un 0,71% del total de las intervenciones previstas. Se trata de una cifra muy alta teniendo en cuenta que en todo 2025 el absentismo del paciente afectó a 30 procedimientos quirúrgicos, un 0,49%.
El absentismo, que afecta a la eficiencia de los centros y desperdicia recursos sanitarios, puede deberse a múltiples causas, desde quien se olvida de que tenía programada una consulta por despiste, hasta quien lo acaba por eliminar de su memoria debido a las largas demoras de las listas de espera. Puede darse el caso de que se haya producido una mejoría y el paciente se recupera de su dolencia antes del día asignado. Algo más habitual en Atención Primaria, por la falta de inmediatez que se registra en ocasiones entre la necesidad del enfermo y la atención médica, que puede desviarse varios días.
Tampoco son desdeñables los problemas de agenda, conflictos con el horario laboral o duplicidad de citas, aunque eso se solventaría con un aviso por parte del paciente, como reclaman los responsables médicos. No obstante, desde el punto de vista del paciente, no siempre es fácil contactar con el centro para cancelar o cambiar la hora, lo que acaba provocando consultas sin utilizar y por lo tanto el mencionado desperdicio de la atención sanitaria.
Aparte de las pérdidas económicas, ya que el trabajo de los profesionales sanitarios que se quedan sin aprovechar, implica retrasos en el resto de las citas pues aumenta el tiempo de espera general para los demás pacientes que necesitan atención.
El hecho de que los datos vayan en aumento evidencia que la concienciación sobre este problema es inversamente proporcional y que requiere incentivarse.