Heraldo-Diario de Soria

Las basuras subirán 9 euros al año en Soria por la implantación del contenedor marrón

Los costes asociados a la novedad impuesta por Europa implican distribuir 285.000 euros entre los 29.000 recibos. La previsión municipal es que la recogida de orgánico desembarque tras San Saturio

Contenedores en la capital.

Contenedores en la capital.MARIO TEJEDOR

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Soria

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La próxima implantación de la recogida de orgánico, el contenedor marrón, conlleva unos costes que hay que repercutir al usuario según el principio de que ‘quien contamina, paga’. El recibo subirá el año próximo y lo hará en una media de tres euros por cuatrimestre, nueve euros al año, tal y como ahora están planteadas las cosas. La novedad en la recogida de residuos, ordenada por Europa, tiene, en principio, un coste calculado de 285.000 euros. Y son 29.000 los recibos de basuras-agua los que aproximadamente constan en la capital soriana.

«Cuando se incorpore y cuando se empiece a gestionar, tendrá que incorporarse al recibo», confirmó el concejal de Hacienda, Javier Muñoz, en relación a los 285.000 euros que costará la gestión del contenedor marrón. «En principio, ese es el coste», señaló Muñoz, quien matizó que se trata de un «estudio previo». Habrá que esperar a la implantación efectiva para conocer a cuánto asciende exactamente la repercusión en los recibos.

El cambio en la Ordenanza de la prestación patrimonial consta en el plan de ajuste del Ayuntamiento y, según el documento derivado del incumplimiento puntual del principio de estabilidad presupuestaria, tendrá que aprobarse este año de cara a su entrada en vigor ya en 2027. Los 285.000 euros se corresponden con la «incorporación de la fracción orgánica», señaló Muñoz, quien recordó que el Ayuntamiento ya ha adquirido los contenedores y que el sistema tiene que producir unos gastos de gestión.

El caso es que, también derivado de la normativa europea, no es posible que el Ayuntamiento asuma esos 285.000 euros de manera directa. Precisamente el denominado ‘tasazo de basuras’, aprobado por el Ayuntamiento hace unos meses, no era otra cosa que la asunción en el recibo de la parte que con anterioridad asumía el gasto público, unos 450.000 euros. Los usuarios tienen que encargarse en su integridad del servicio de basuras, según el principio de ‘quien contamina, paga’, que también se aplica a la recogida de orgánico.

Esta retirará de manera específica en el contenedor marrón restos que ahora van a parar al genérico gris. Residuos de fruta y verdura, restos de carne, pescado y marisco, frutos secos, posos de café e infusiones, tapones de corcho papel de cocina y servilletas sucias o pequeños restos de jardinería son algunos de los elementos que admitirá el nuevo mobiliario de recogida, que ya ha sido adquirido para su colocación en las calles. Una distribución que, según las últimas estimaciones, comenzará a la vuelta de San Saturio.

Las obras del Centro de Tratamiento de Residuos de Golmayo para dotar a la instalación de una línea específica ya están avanzadas y se dispone de los contenedores, de manera que el otoño parece propicio para comenzar la prueba de un sistema selectivo que tendrá que ir precedido de una campaña informativa y de concienciación.

El manejo del contenedor estará vinculado a una tarjeta. Esta no contendrá datos personales, pero se implanta con el objetivo de controlar mejor la presencia de impropios, aquellos elementos que deberían ir a otro recipiente.

El pasado mayo el pleno municipal acordó la modificación del contrato de basuras con el fin de dar cabida a la fracción orgánica, un cambio previsto en el propio contrato con la empresa gestora Valoriza. «Los objetivos generales del plan de implantación de la fracción orgánica se basan principalmente reducir la proporción de fracción resto sobre el total generado y dar cumplimiento a lo dispuesto en las Directivas de aplicación en el actual marco medioambiental», señalaba el dictamen que se llevó a la asamblea.

«La propuesta de contenerización para la recogida de materia orgánica se basa en disponer de un contenedor carga lateral de materia orgánica en cada isla de contenerización», aunque «también debe tenerse en cuenta a la hora de realizar la implantación de la fracción orgánica la existencia de grandes productores dentro del municipio, al igual que para el resto de las fracciones».

El cálculo pasa por la instalación de 270 contenedores. Serán elementos «herméticos con cerraduras electrónicas, que evitan que una vez finalizado el servicio queden restos de basura en la vía pública». Para la retirada de las calles, que será mediante carga lateral, se estima la necesidad de un camión más, con dos conductores a jornada completa.

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