La demolición de la antigua cárcel de Soria tiene un coste de 3 millones de euros
La primera etapa de la ocupación de la parcela por parte del Ayuntamiento será la dotación de un aparcamiento disuasorio que contará con entre 60 y 90 plazas

Antigua cárcel de Soria.
La antigua cárcel ya está en manos del Ayuntamiento de Soria, de manera que el programa para dotar a la ciudad de un recinto ferial tiene la vía libre desde el punto de vista de los terrenos. Un recinto ferial poco compatible con la realidad de muros, celdas y galerías que ahora se encuentran sin uso y que habrá que demoler si se desea avanzar en el proyecto de interés social, base por la que el Ministerio de Hacienda acordó hace unos días la cesión a la ciudad. La destrucción del antiguo centro penitenciario es el punto inicial del futuro recinto que ocupará más de una hectárea. Y ambas cosas, la demolición y las construcciones futuras chocan con la realidad de la necesidad de una fuerte inversión. Únicamente el derribo cuesta tres millones de euros, señaló el alcalde, Javier Antón, quien visitó la zona con motivo del cambio de luminarias que se está produciendo en ella.
Para allegar los fondos el Ayuntamiento mira a otras administraciones, fundamentalmente a la Junta de Castilla y León, expuso Antón. El empeño es conseguir un recinto «lo más polivalente posible».
Antes de todo esto el Consistorio tiene previsto atender a una de las deficiencias de la zona de Santa Bárbara, no resuelta sino más bien agravada con la entrada en servicio del hospital reformado, según ha venido sosteniendo. Se trata de la del aparcamiento. Es «lo más urgente», aseguró Antón.
El estacionamiento disuasorio se ubicará donde se encontraba el de la antigua prisión, frente al edificio administrativo. Dependiendo de la jardinería, el espacio da para entre 60 y 90 plazas, expuso el regidor.
Lo primero de todo será, pues, el estacionamiento. Y lo segundo, consolidar o acondicionar el antiguo edificio administrativo. Este no está destinado al derribo, sino que se empleará para servicios del recinto ferial. Una tercera etapa vendrá dada por el derribo que proporcionalmente es lo «más costoso».
Antón expresó la idea de que, antes de la desaparición de la cárcel, se dé la posibilidad a los sorianos de visitarla. Unas ‘puertas abiertas’ dentro de una iniciativa de carácter memorialístico.
El ministro de Hacienda, Arcadi España, y el alcalde de Soria, Javier Antón, firmaron hace unos días el documento administrativo de cesión del edificio de la calle Las Casas. El Ayuntamiento de la capital solicitó formalmente hace años la reversión de los terrenos, una fórmula que el Ministerio consideró poco viable y recomendó al Consistorio que reclamara una cesión gratuita, sistema que finalmente ha sido el elegido para que el recinto pase a manos de la ciudad.
Aunque la andadura de la petición ha pasado por el pleno (varias veces) desde 2022, en realidad la materia comenzó mucho antes, estimó Antón. Fue cuando inició su andadura la nueva prisión, con la que se evitaba el riesgo de amortización del servicio y su desaparición. «En ese momento es donde empezó la posibilidad real de que esto volviera al Ayuntamiento», expuso el alcalde. Toda la tramitación en torno a la cesión ha supuesto «un gran trabajo» por parte de los servicios técnicos municipales, además de la colaboración de los ministerios del Interior y de Hacienda.
En su día el Ayuntamiento se vio implicado en la construcción del edificio de la calle Las Casas, ya que en 1943 se comprometió a entregar la parcela como contribución al proyecto. La adquisición se produjo en 1946 y al año siguiente se cedía el suelo al Estado. La prisión entró en servicio en 1961.
El aparcamiento disuasorio de la antigua cárcel se suma a las gestiones que está promoviendo el Ayuntamiento para acondicionar como tales dos espacios. Uno, la parcela donde en ocasiones se emplaza un circo en el Camino del Carril. Otro, un terreno en la zona de San Pedro.
Antón explicó que se está en conversaciones con los propietarios de ambos suelos con el fin de conseguir su uso como estacionamiento. Darían servicio a dos zonas deficientes en plazas, como son Santa Bárbara y el casco viejo.
Si bien el alcalde declinó dar plazos para que finalmente las expectativas se conviertan en realidad, sí adelantó que en estos asuntos «habrá noticias en breve».