Maheso arranca ya su producción tras las pruebas y busca alcanzar las 5.000 toneladas al año
La alimentaria ha estado todo el verano inmersa en la fase de pruebas industriales para validar los procesos productivos de la nueva planta y trabaja ya en la segunda fase para alcanzar duplicar sus cifras
La planta de Maheso en el PEMA.
Con todas las pruebas y validaciones positivas la alimentaria Maheso ya ha comenzado a producir con normalidad en su planta del Parque Empresarial del Medio Ambiente (PEMA) en Garray tras la puesta en marcha de la primera fase del proyecto en la que ha invertido 20 millones de euros para lograr una capacidad de 2.500 toneladas anuales de una primera línea de snacks vegetales, quesos y churros para la que cuenta con una plantilla inicial de 40 trabajadores. Todavía sin fecha de inauguración oficial de las instalaciones, la empresa ya ha empezado a trabajar en la segunda fase con la que prevé duplicar la capacidad y llegar a las 5.000 toneladas anuales, una vez se ponga en marcha la segunda línea de producción de precocinados cárnicos y otras soluciones de alimentación.
La compañía ha estado todo el verano inmersa en la fase de pruebas industriales necesarias para validar los procesos productivos de la nueva planta, cuyas obras finalizaron hace unos meses.
Durante los últimos meses ha llevado a cabo las verificaciones y ajustes técnicos habituales en una instalación de estas características, pruebas que implican, de forma inherente, la elaboración de productos, lo que ha permitido comprobar el correcto funcionamiento de los equipos, procesos y estándares de calidad antes del inicio de la producción regular.
El desembarco de Maheso en el PEMA no solo impulsará el crecimiento de la compañía, sino que supondrá un motor de dinamización económica y social en Soria, generando empleo en la zona con la contratación de unos 80 trabajadores en los próximos cuatro años. «La puesta en marcha de esta planta no solo representa un avance en términos de producción y logística, ya que mejoramos la conectividad con el Puerto de Bilbao para exportaciones, sino también una apuesta por el desarrollo económico y social de zonas en riesgo de despoblación», destacó en su día el CEO de Maheso, David Aldea.
Líder en soluciones de alimentación e ingredientes y platos preparados para el mercado nacional e internacional, la empresa ha destinado 20 millones de euros en la construcción de la planta, la puesta en marcha de las instalaciones y la maquinaria, si bien la inversión total alcanzará los 40 millones de euros.
Y es que esta fábrica de 14.000 metros cuadrados de superficie, va a convertirse en una de las piezas clave de la estrategia industrial de Maheso para duplicar su capacidad productiva consolidando su liderazgo en el mercado español y reforzando su expansión internacional, con especial foco en mercados estratégicos de Europa y Estados Unidos.
Equipada con tecnología de última generación la planta de Maheso optimizará procesos productivos con el objetivo de ofrecer soluciones convenientes, rápidas de preparar y de calidad tanto para el consumidor final como para el canal HORECA, sin comprometer la experiencia gastronómica en términos de sabor y textura.
Entre las innovaciones más destacadas, la planta permitirá aplicar rebozados con estructuras mejoradas, lo que reduce la absorción de aceite y aumenta la sensación crujiente en los productos. Esta novedad tecnológica representa una mejora sustancial en la eficiencia de los procesos y la calidad final de los alimentos, posicionando a la compañía con una ventaja competitiva en el sector.
La construcción de las instalaciones ha corrido a cargo de la constructora Viscola, siguiendo los criterios del Certificado de Construcción Sostenible BREEAM®, un estándar británico de reconocimiento internacional que evalúa el desempeño ambiental de los edificios, abarcando aspectos como eficiencia energética, calidad del aire interior y bienestar de las personas.
Cabe señalar que la planta de Garray forma parte del Plan Estratégico 2030 de Maheso, que contempla una inversión total de 75 millones de euros en toda el área industrial y tecnológica en España y persigue superar los 300 millones de facturación en 2030.