El sector cárnico de Soria va a la huelga en protesta por un convenio atascado
Los sindicatos CCOO y UGT ponen fecha al parón, del 9 al 13 de noviembre si no se llega a un acuerdo con la patronal, que en la provincia de Soria factura más de 200 millones y da empleo a 700 personas

El sector cárnico emplea en Soria a 700 personas.
El bloqueo en la negociación del convenio colectivo de las industrias cárnicas pone en jaque el futuro de los alrededor de 700 trabajadores que en la provincia de Soria trabajan en el sector. Tras dos años de vigencia, 2024 y 2025 (aunque se firmó en diciembre de 2024), tocaba renovación con conversaciones que se iniciaron a principios de este año 2026, pero después de convocar sin éxito varias reuniones a través de los servicios de intermediación para intentar solucionar este conflicto laboral, los sindicatos CCOO y UGT llaman a la huelga general con el fin de desatascar las negociaciones que en Soria afectan a una docena de empresas y 700 empleados.
Castilla y León
Las comidas preparadas y cocinas centrales concentran uno de cada dos negocios alimentarios de Castilla y León
Heraldo-Diario de Soria
Así, han puesto fecha al parón desde el 9 al 13 de noviembre, es decir, toda la segunda semana de noviembre.
Para informar de la situación, CCOO ha convocado dos asambleas, una en el centro social de Ólvega el próximo jueves 29 de octubre a las 18.30 horas, y otra, en la propia planta de Cárnicas Villar, por ser la de mayor plantilla con 250 trabajadores, en los descansos del bocadillo para no interferir en el desarrollo de la producción.
Y es que el convenio colectivo lleva caducado desde el 1 de enero y no hay visos de llegar a un acuerdo entre los sindicatos y la patronal, que en Soria aglutina a una docena de firmas cárnicas y factura más de 200 millones de euros al año.
La patronal propone un convenio de tres años, con un incremento salarial este año del 3,8%, en 2027 , del 2,5% y en 2028, del 2%, «muy por debajo de la subida del IPC», sostiene José Javier García Jiménez, presidente del comité de Campofrío en Ólvega y miembro de la ejecutiva de Industria de CCOO en Soria.
También quiere aumentar la flexibilidad, subiendo la bolsa de horas a 165 y pudiendo la empresa compensarlas hasta el 30 de junio del día siguiente. Cabe recordar que ahora mismo la bolsa está en las 145 horas, 25 más que hace cinco años.
Plantea además mantener la jornada anual sin reducción, actualmente en las 1.748 horas, aumentar el periodo de prueba hasta los tres meses, y descontar de la liquidación el tiempo que falta de preaviso en caso de baja voluntaria, algo que hasta ahora no lo puede hacer.
«Las industrias cárnicas mantienen una posición intransigente a pesar de tener unos beneficios desorbitados gracias en parte al esfuerzo de personas trabajadoras del sector», lamentan desde CCOO, quienes insisten en que no van a permitir que los empleados pierdan poder adquisitivo en sus salarios.
Los representantes de los trabajadores piden un incremento salarial mínimo de un 4% anual, con cláusula de revisión salarial al IPC anual, pero con efectos retroactivos y pago de atrasos. Además, una reducción de la jornada máxima anual, pasando de las 1.748 horas a las 1.712 anuales; 15 minutos de bocadillo como tiempo efectivo de trabajo; y establecimiento de la jornada máxima ordinaria en nueve horas.
De igual modo, reclaman una reducción de la flexibilidad, debiendo elegir entre la distribución irregular por calendario o la bolsa de horas. También la adecuación de la redistribución de la bolsa de vacaciones a la jurisprudencia, incrementar el plus de nocturnidad y crear los pluses de turnicidad y polivalencia.
Solicitan el incremento de la bolsa de permiso retribuido para asistir y acompañar a familiares al médico hasta las 30 horas anuales, además de ampliar los días de permiso por fallecimiento de primer grado, y añadir los nuevos permisos al texto del convenio.
Quieren también conseguir el derecho subjetivo a la jubilación parcial con contrato de relevo, y la subrogación obligatoria del personal auxiliar veterinario. Y el control de los ritmos de trabajo debiendo las empresas medir sus líneas siempre que exijan a sus plantillas un ritmo determinado.
No es la primera vez que el sector amenaza con ir a la huelga. Hace años se encontraban en la misma situación, con posturas muy diferenciadas entre la patronal y los sindicatos, cada vez más antagónicas desde que empezaron las reuniones, si bien a última hora se desconvocaron las movilizaciones.