Heraldo-Diario de Soria

El camino de Soria a Tardajos que arreglaron tres vecinos de Golmayo por 200 reales

panorámica de Tardajos.

panorámica de Tardajos.MARIO TEJEDOR

Publicado por
José V. de Frías Balsa
Soria

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El 24 de agosto celebra la Iglesia Católica la festividad de San Bartolomé, apóstol de Cristo, al que se dedican catorce iglesias en la actual diócesis de Osma-Soria, entre ellas la del lugar de Tardajos de Duero. También es titular, cuando menos, de diez ermitas siendo la más famosa la de San Bartolomé de Ucero.

Era el 23 de noviembre de 1590 cuando, ante el notario Pedro Pérez de Mondragón Escoriza, se formalizaba la escritura para hacer y adobar el camino que transcurre de la ciudad de Soria al lugar de Tardajos. La redacción del documento se adaptaba a las fórmulas convencionales, reiteradas con frecuencia, que formalizaban legalmente un acuerdo para que éste tuviera validez jurídica y proporcionase seguridad a ambas partes.

En el caso que nos ocupa, la parte contratante estaba personificada por D. Antonio López de Río, regidor de la ciudad de Soria y comisionado por ella para el asunto que nos ocupa. La otra, la integraban Esteban García, el viejo, Juan de Milla y Diego García, todos ellos vecinos de Golmayo.

Ambas partes, ese día, se convinieron y concertaron en que éstos habían de «aderezar y adobar el camino que van de esta ciudad al lugar de Tardajos a do dicen las Deronadas», trabajo en el que se debían ocupar todo el mes de diciembre de dicho año. Deberían allanar el camino para que pudieran pasar por él cabalgaduras, carretas y gente «de manera que, desde las peñas que están ençima del dicho camino haçia la parte del río Duero, ha de quedar de ancho el dicho camino que pueda muy holgadamente y sin peligro ninguno, pasar un carro que ha de ser desde los pasos primeros hasta pasar el arroyo de Sinova, que está bajada la dicha cuesta de la dicha casa y término de Sinova».

El punto de inicio de la intervención radicaba bajo de los barrancos hacia el río, en tierra firme, plena, poniendo piedra seca «que ha de ser un paredón que suba hasta encima del dicho camino en los barrancos donde hubiere necesidad para allanar y emparejar el dicho camino» de suerte que todo quede llano para que se pueda pasar por él. Obra que había de quedar a contento del mencionado regidor y comisionado. Asimismo el arroyo de la huerta grande había de quedar, igualmente, a satisfacción del citado.

Otra de las condiciones estipuladas contempla que «las puntas de las dichas peñas que están en el camino las hayan de quitar y arrancar, de manera que el dicho camino quede llano, como dicho es».

El regidor comisario, por el trabajo llevado a cabo, abonaría a Esteban García, Juan de Milla y Diego García, la cantidad de doscientos reales pagados de esta manera: los cincuenta de ellos, a la firma del contrato que, como dicho es tuvo lugar el 23 de noviembre de 1590; los otros cincuenta, cuanto estuviera hecha la mitad de la obra y los cien restantes al fin.

Los tres operarios, con las dichas condiciones, de mancomún y cada uno de ellos por sí y por el todo, renunciando como renunciaron las leyes «de duobus res debendi» y el autentica «hoc quite presentes de jusoribus», y las demás de la mancomunidad, se obligaron con su persona y bienes muebles y raíces, habidos y por haber, de hacer el mencionado reparo y aderezo del camino «hasta el dicho día postrero del mes de diciembre primero que viene de este año de la fecha, conforme a las dichas condiciones».

Pasado el plazo, el representante del Ayuntamiento de Soria estaba capacitado, como era usual, para buscar operarios que llevasen buen fin el proyecto. Y por lo que costare se les podía ejecutar judicialmente, pagando, además, todas las costas, intereses y menoscabos que se siguieren.

Que este breve artículos sirva de homenaje y muestra de gratitud al fecundísimo trabajo realizado por Isabel Ciria Peña, natural de Tardajos de Duero, con motivo de su reciente jubilación. Isabel fue, en su momento, la más eficaz colaboradora de Carlos Álvarez García en el traslado del Archivo Histórico Provincial a su nueva sede, el Palacio de los Río. A Carlos «el Archi», su más eficaz y mejor director desde su fundación, hace veinticinco años que se le acabaron sus días el 2 de julio del año 2000, Domingo de Calderas, diecinueve años después de su llegada a Soria en otros Sanjuanes, y nadie, que sepamos, ha dicho ni escrito nada.

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