DIPUTACIÓN
El presidente critica la previsión de asesores dentro de la reforma local
Defiende el mantener las entidades que rindan cuentas y acusa al PSOE de «asustar»
El presidente de la Diputación, Antonio Pardo, mostró ayer su aprobación al anteproyecto de reforma local que tiene previsto llevar a cabo el Gobierno. Sin embargo, «personalmente» mostró su discordancia con aspectos como la cantidad de asesores o liberados que permitiría en algunos casos siendo que el objetivo final es una mayor eficiencia incluso económica.
«Yo tengo mis dudas», señaló en la mañana de ayer, en cuestiones como que «un alcalde de un municipio de 995 habitantes no pueda tener sueldo». Además, «no entiendo que un municipio de más de 5.000 habitantes, como pueda ser El Burgo de Osma, pueda tener un asesor o tres liberados» porque para aconsejar «ya están los concejales». En este sentido recordó que no hay asesor, y aunque defendió la «exclusividad» para tratar los asuntos de un Ayuntamiento de ese tamaño también vio demasiadas las tres dedicaciones retribuidas.
Pardo consideró asimismo que «no es normal que una Diputación con el tamaño y el presupuesto de la de Soria pueda tener contratados a siete asesores» según el texto preparatorio de la nueva regulación. De nuevo recordó que «no tiene ninguno».
No obstante también destacó aspectos «positivos» como el «regular las competencias y los servicios que tienen que prestar» las instituciones. Siempre en sus palabras, «cualquier administración pública tiene que saber qué competencias tiene y cómo llevarlas».