SUCESOS
Incautación de un corzo abatido y sin precintar en Viana de Duero
Sorprenden a varios pescadores en Ituero con varias cañas por persona en la desveda

El corzo (Capreolus capreolus) decapitado y el precinto sin colocar.-JUNTA
Coincidiendo con la apertura del periodo hábil para la caza de corzo, agentes medioambientales de la Junta de Castilla y León sorprendieron el pasado domingo a un cazador aragonés en Viana de Duero que, tras abatir un corzo macho, lo trasladó hasta su vehículo y procedió a cortar el trofeo sin antes colocar en la cuerna el correspondiente precinto que acredita su lícita captura y habilita para su traslado.
Los hechos ocurrieron mientras los agentes realizaban labores de vigilancia en un punto de la zona. Tras escuchar un disparo y acceder al lugar de los hechos, observaron que el animal había sido trasladado hasta el vehículo del cazador, con la cabeza del corzo ya separada del cuerpo, en el interior de una bolsa de plástico, y sin tener atado el precinto obligatorio.
Según señalaron fuentes de la Junta, este tipo de práctica ilegal se realiza con el fin de abatir más de un ejemplar de corzo con cada precinto y conlleva posibles sanciones tipificadas como graves en la Ley de Caza de Castilla y León y el Decreto que regula la conservación de especies cinegéticas y su aprovechamiento sostenible, pudiendo procederse además al decomiso de la pieza, el precinto y el arma empleada para cometer la infracción.
Además de este tipo de infracción, también suele ser habitual poner el precinto de forma holgada (para reutilizarlo en más ocasiones) o no realizarle las muescas correspondientes que indican le fecha del abatimiento. También esta prohibido por la legislación.
Recientemente, la Consejería de Fomento y Medio Ambiente y la Guardia Civil de Castilla y León han puesto en marcha la ‘Operación Vareto’ para el control del furtivismo sobre el corzo en la Comunidad. Ambas instituciones han diseñado una campaña contra el furtivismo en Castilla y León con el fin de luchar contra una actividad que causa un grave perjuicio económico para los propietarios de los cotos de caza, entre los que se encuentran numerosos ayuntamientos, juntas vecinales y juntas agropecuarias locales.
Por otro lado, coincidiendo con la apertura de la caza del corzo, el pasado día 5 se desvedó la pesca de la trucha. Los agentes medioambientales realizaron controles en toda la provincia para garantizar el aprovechamiento sostenible de tan preciada especie.
Una de las actuaciones la realizaron durante la vigilancia de la competición de pesca del ‘Campano Soriano’. En el seguimiento de esta actividad los agentes sorprendieron a varios pescadores en la localidad de Ituero, que no participaban en el concurso mencionado, haciendo uso de más de una caña por persona. Esta práctica supone el incumplimiento de las normas establecidas para la pesca en las aguas trucheras, que dictan que sólo puede realizarse con una sola caña por pescador.