POLÍTICA
... y la presidenta se queja de haber sido «ninguneada» por Angulo
Reconoce que hubiese sido partidaria de la abstención y dejar gobernar al PSOE en Almazán
La presidenta del PP en Almazán, Montse Torres, mostró ayer su enfado porque el vicesecretario del PP adnamantino, Juan María Castellano, volvió a solicitar su dimisión a través de la prensa, «lo que tiene que hacer es llamarme por teléfono y hablar», puntualizó en sus manifestaciones.
En este sentido explicó que durante la jornada de ayer intentó ponerse en contacto con él de manera infructuosa, pero dijo que tenía intención de mantener una conversación con el militante y miembro de la directiva popular de Almazán. Asimismo lamentó sus recientes declaraciones en los medios de comunicación, «pero yo no voy a entrar en ese juego», agregó. Torres quiere aclarar con Castellano este enfrentamiento del que «se siente traicionada, porque era una de las personas en la que más he confiado».
No obstante sí aclaró que mantiene relación con otros miembros de la junta directiva «y sino hablo con él tiene que pensar por qué no lo hago». La presidenta de los populares adnamantinos se preguntó que «¿cuáles eran sus objetivos y cuáles ha sido el verdadero motivo de su cabreo?». Castellano optó a ser candidato a la Alcadía de Almazán, pero en seno de una junta directiva se votó con la segunda opción que fue la encabezada por Torres que fue la más votada entre los asistentes.
Miembros de la directiva se lamentan que la presidenta luego hizo oídos sordos sobre las peticiones para formar el resto de la candidatura y le advirtieron que no eran las personas más adecuadas.
Para Torres, el vicesecretario también es responsable de los malos resultados electorales cosechados, en los que el PP no ha conseguido remontar y se ha quedado con un concejal. Torres anunció su intención de celebrar una junta directiva, pero prefiere mantener reuniones con los responsables del partido a nivel provincial, incluida la presidenta, Marimar Angulo, a los que ya ha pedido explicaciones, pero no se las han dado, por lo que dijo que «se siente ninguneada» por la directiva provincial. Incluso comentó que le gustaría que en esa junta directiva estuviese presente la presidenta provincial, Marimar Angulo. Lamentó que al final se haya perdido el gobierno de la Diputación y se refirió a las negociaciones que se llevaron a cabo para alcanzar un acuerdo con Ciudadanos. «Yo no sé quienes fueron los interlocutores y cuáles fueron las líneas de negociación, por lo que el mayor títere del PP soy yo».
En sus explicaciones reveló que no se le dijo que ella tenía que dar el voto a Ciudadanos en el Ayuntamiento a cambio de obtener el respaldo de la formación naranja en la Diputación, «pero al final se perdió la Diputación, cuando yo hubiese sido más partidaria de la abstención y de haber facilitado que gobernase la lista más votada en el Ayuntamiento de Almazán».
Se quejó de no conocer los términos de esa negociación entre los responsables de los partidos y dijo que «yo he entregado una plaza que al final no ha servido para nada al PP», concluyó la presidenta popular.