ALMAZÁN
El accidente de Zaragoza complica la traca de la Bajada de Jesús
El alcalde plantea «curarse en salud» y reducir la pólvora para ganar en seguridad
La trágica explosión ocurrida en la tarde del lunes en la empresa Pirotecnia Zaragozana complica la tradicional traca de la Bajada del Cristo en Almazán. Tanto la empresa como el Ayuntamiento confirmaron que ahora la prioridad son las personas y se plantearon alternativas que van desde poder asumir el encargo a facilitar otra empresa o simplemente rescindir el acuerdo en vista de lo ocurrido.
El alcalde de Almazán, José Antonio de Miguel, apuntó que «nos complica el aspecto pirotécnico, pero no la Bajada de Jesús. Salvo que lo impida la lluvia, el Cristo va a bajar», por lo que la esencia de la celebración, declarada de Interés Turístico Regional, no peligra.
No obstante, la potente traca que acompaña a la Bajada puede sufrir modificaciones. «Toda la vida hemos contratado con la Pirotecnia Zaragozana, es el acto más importante que organizaba en la provincia», si bien operaba con espectáculos en puntos como la capital, Ólvega o Cubo de la Solana. «En estos momentos la incertidumbre es total», aseveró De Miguel. «Estamos muy pendientes de las noticias de este desgraciado accidente».
Desde el Ayuntamiento, a primera hora de ayer ya se habían puesto en contacto con la empresa, concretamente con unas oficinas en el centro de Zaragoza que no se habían visto afectadas. «Estaban desconcertados y centrados en el problema principal, las vidas humanas». Tras establecer comunicación con uno de los responsables «nos ha dicho que están pasando momentos muy malos, pero que nos dirán si pueden mantener el espectáculo, si nos proporcionan otra empresa o si nos tenemos que buscar nosotros una empresa alternativa», detalló De Miguel.
Los elementos destinados a la traca de Almazán se han podido salvar al encontrarse en otras instalaciones, en la localidad zaragozana de Tauste. No obstante en la tarde-noche de ayer la empresa iba a intentar celebrar una reunión técnica para dar hoy la respuesta definitiva, sopesando cuestiones como una posible inmovilización del material explosivo o la conveniencia de desplazar al personal.
La decisión se trasladará previsiblemente esta mañana al Ayuntamiento de Almazán. No obstante, sea cual sea la opción elegida, el alcalde de Almazán abogó por «curarse en salud, porque en la plaza se concentra mucha gente», reduciendo las cargas explosivas pero intentando que el espectáculo se resienta lo menos posible. «Sería un espectáculo más luminoso, con menos pólvora y con más seguridad», concluyó el alcalde.
La trágica explosión en las instalaciones de Pirotecnia Zaragozana dejó un balance de seis fallecidos y otros tantos heridos, cuatro de ellos graves. Ya se están investigando las causas del siniestro, si bien todavía permanecían en la zona los bomberos para vigilar posibles complicaciones.